El seleccionador nacional, Vicente del Bosque, se ha pronunciado acerca de la situación de Iker Casillas en el Real Madrid, comprendiendo la dureza por la que atravesó su capitán.
En palabras concedidas en una entrevista a El País, Del Bosque asegura que «Iker ha hecho muchos méritos para jugar», defendiendo su decisión de ponerle de titular con la ‘Roja’.
P. ¿Por qué se quedó en el banquillo, derrengado, en la tanda de penaltis con Italia?
R. Estaba cansado y no podía hacer nada en los penaltis. Los designó Toni [Grande, su segundo]. A partir de ahí ya no puedes intervenir.
P. ¿Son los propios futbolistas los que piden la vez a partir del sexto?
R. Supongo. Al final, pensé que les iba a tocar a todos. Tenía miedo de que le tocara a Arbeloa, porque estaba tieso perdido. Miren, me acuerdo de Kubala, que era maravilloso, y en las charlas como seleccionador hablaba de los penaltis. Yo no pierdo un segundo, porque me parece que tira el que se atreve. Quedaría muy bien decir que lo tenemos todo controlado, pero no es verdad. ¿Qué te garantiza? Al final, los mejores tiradores de la historia siempre han fallado alguno: Platini Baggio, Raúl, Zico… Es un asunto menor.
P. ¿Cómo ha llevado la gestión con los porteros?
R. Fue complicado, los tres son muy buenos, muy buenos. Y su comportamiento ha sido fantástico, jamás han puesto una mala cara y les estoy sumamente agradecidos. Diría, incluso, que son demasiado buenas personas. Cualquier decisión hubiera sido injusta, seguramente incluso la que tomamos. Quedar bien con todos es muy difícil. Ya lo decía Woody Allen: quedar bien con todos es el principio del fracaso.
P. Entonces, ¿trató de ser respetuoso con Casillas?
R. Aunque no jugara, no hace tanto nos dio mucho. Iker ha hecho muchos méritos para jugar.
P. ¿Le pareció que Mourinho fue irrespetuoso con él?
R. Yo no me he ocupado de Mourinho para nada, tengo mi opinión y no la voy a decir. No tengo por qué opinar, pero yo sé qué debo hacer y cómo tenía que lidiar el toro que me llegaba.
P. ¿Y el toro le llegó muy picado?
R. Hombre, el toro llegó fastidiado. Estaba fastidiado porque se ha visto en una situación insólita. Un hijo del Real Madrid al que de pronto su propia familia le detesta, le odia, le margina, le insulta, le increpa, le repudia… Supongo que al levantarse por las mañanas se diría: “Es imposible que me ocurra a mí”.
P. ¿Le ha mimado mucho?
R. No le he dado ni bola, la verdad. Las palabras van por detrás de los hechos. Puedes ser muy cariñoso y darle una puñalada.
P. ¿Ha notado que los compañeros le cuidaban de forma especial?
R. Sí, eso lo he visto. Tampoco tiene mucho valor cuando les preguntáis y dicen que es nuestro líder. ¿Qué van a decir? Pero sí, he visto que le han arropado. Sobre todo es admirable lo de Víctor y Pepe, siempre focalizo mis charlas en ellos.
P. ¡Y decían poco menos que Valdés comía niños!
R. Una letanía. Ya se ha visto la verdad.
P. ¿Hay problemas con Arbeloa en la convivencia?
R. Ni le he preguntado nada. No he tocado ese tema porque creo que no ha habido necesidad. Si tienen algo pendiente es cosa suya. Miren, tengo un amigo sicólogo de la junta de Castilla-La Mancha al que le pregunté, cuando los problemas entre los del Madrid y el Barcelona, cómo creía él que podía gestionar el tema. Él, que ha pisado un vestuario tan poco como yo el diván, me dijo que pusiera una percha en la puerta con la camiseta de la selección y que cuando fueran entrando se la fuera dando para que supieran que la Roja era su camiseta en ese vestuario.

