Alfredo Relaño: "Se le notan los deseos de no tocar a Benzemá, el protegido del presidente"

Así es el Madrid: la prensa cuestiona a Ancelotti tras solo 7 jornadas de Liga y resalta su «falta de autoridad» ante Florentino Pérez

Diego Torres: "Tras el partido ante el Galatasaray, el recado del club fue nítido: procurar la titularidad de Bale e Illarramendi"

Así es el Madrid: la prensa cuestiona a Ancelotti tras solo 7 jornadas de Liga y resalta su "falta de autoridad" ante Florentino Pérez
Ancelotti y Zidane. EP

Jiménez Losantos: La prensa deportiva está poblada de azulgranas, retrovaldanos y delbosquianos

Esto es el Madrid…y lo que le rodea. Han bastado 7 jornadas de Liga, donde ‘solo’ se han conseguido cinco victorias, aunque cosechando una dolorosa derrota en casa ante el Atlético y un inmerecido triunfo en Elche tras un polémico arbitraje, todo ello aderezado con un juego poco convincente y muchas dudas defensivas para que gran parte de la prensa cuestione ya a Carlo Ancelotti. Y lo hacen, además, afirmando que el preparador acata las órdenes del palco.

La historia es la siguiente: Mourinho tenía a casi todo el mundo en contra dentro de los medios y la afición estaba dividida no se sabe si fruto de su gestión o por influencia de éstos últimos -o una mezcla de los dos- y llegó Ancelotti como Fernando VII, ‘El deseado’, con vítola de pacificador y de técnico ideal para cicatrizar heridas. Como ocurrió con aquel rey absolutista, el entusiasmo duró poco. No ha acabado septiembre y a Ancelotti ya le están pidiendo algunos la cabeza. Así es el Madrid.

El diario As sale este lunes 30 de septiembre de 2013 con un ‘Ancelotti está hecho un lío’, que no deja nada bien al técnico italiano. En las páginas interiores, Relaño, su director, uno de los periodistas más críticos con Florentino Pérez y en el pasado con Mourinho insinúa ahora la falta de autoridad del ex de Milan, Chelsea y PSG que se pliega a los caprichos de su presidente y no se atreve a tocar a las vacas sagradas–Ancelotti nos ha salido irresoluto–:

Vino con los mejores referentes y en un momento magnífico, cuando se necesitaba alguien como él, de buen talante, pacificador. Lo de Mourinho terminó por ser una bronca en carne viva. Hacía falta, ante todo, paz.

Pero me parece que se ha hecho un lío. Desde la portería (eso de Diego López en la Liga y Casillas en la Champions «porque así las cosas estarán más tranquilas» no refleja convicción en un puesto tan determinante) hasta la punta del ataque, donde se le notan los deseos de no tocar a Benzema, el protegido del jefe, lo que le costó la irritación del Bernabéu el sábado.

Pero la ilusión se cae, tanto porque se echan en falta jugadores que no se debieron ir como porque se ve al entrenador irresoluto, atrapado entre los caprichos de Florentino, numerosos y cambiantes, los gustos de la afición, su propia pulsión italiana y los egos de la plantilla. Vino con fama de complaciente, sí, pero se está excediendo

Josep María Casanovas en Sport lo tiene claro. El catalán no necesita más tiempo para afirmar que Ancelotti no está preparado para el banquillo del Bernabéu–No es el entrenador que necesita el Madrid–. También le achaca lo mismo que Relaño:

Un tipo con experiencia pero con el reloj parado ya que se amarra al 4-4-2 sin pararse a analizar si tiene jugadores para jugar este sistema. Un entrenador que acepta todas las órdenes del club sin rechistar ya que está encantado por encima de todo del contrato económico firmado. Aceptó sin discutir que el presidente nombrara a Zidane de ayudante/espía, que le fichara a Bale sin necesitarlo y que le recomendara a Diego López para bajar los humos a Iker Casillas. Ancelotti lo tiene difícil en el Madrid ya que tiene una plantilla repleta de figuras pero con poca mentalidad de hacer equipo, comenzando por Cristiano que vive por y para sus goles

Es un técnico con poco carácter para lidiar con un vestuario maleado donde hay más jefes que indios. La sensación de impotencia y desorden del equipo alarma a los aficionados. Se han cometido errores de bulto que se pagan. Özil es mucho mejor que Modric y fue traspasado. Y lo mismo vale con Higuaín, se fue el bueno y se ha quedado el malo, Benzema. Ancelotti no encuentra sitio para Bale. La ausencia de Xabi Alonso desmonta el centro del campo. Demasiados problemas para un entrenador con alma de funcionario.

Diego Torres en El País, fiel a su estilo, no tiene reparos en afirmar que Ancelotti es un mero esclavo de las órdenes y los deseos de Florentino Pérez, máximo ocupante de la poltrona blanca–Fichajes en busca de equipo–:

Miguel Pardeza, el director de fútbol, es el enlace habitual entre Pérez y Ancelotti. El entrenador apunta con celo cada mensaje que le traslada Pardeza. Tras el partido contra el Galatasaray el recado del club fue nítido: procurar la titularidad de Bale e Illarramendi, por quienes se habían pagado cerca de 130 millones de euros, y no insistir en el contragolpe. Según explican diversas fuentes del Madrid, el presidente contrató a Ancelotti tras comprometerle a organizar al equipo alrededor de la posesión de la pelota.

El presidente quiere que jueguen los nuevos, que son muy peloteros y populares. Del intercambio interno de ideas se destilan sucesivas alineaciones con continuas alteraciones en el centro del campo. El trasiego resulta confuso para los jugadores y dificulta su compenetración.

Ancelotti se encoge de hombros. Observa que con la materia prima y el plan de ruta que le han entregado no es posible hacer los ajustes más rápido. Como dijo antes del derbi: «Estamos en línea con mis expectativas».

Federico Jiménez Losantos, la estrella de esRadio, se desmarca en El Mundo de la opinión reinante y arremete contra el tipo de prensa mencionada más arriba. No señala a Ancelotti como responsable de la debacle en el derby y carga contra la campaña organizada en torno al club blanco–¡Diego, selección!–:

El resultado de la campaña naziprogre de la canallesca deportiva y política contra Mourinho fue saboreado este sábado a medianoche por los enemigos del Real Madrid. Ahora se ve hasta qué punto Mourinho no era, no fue nunca, el gran problema del Real Madrid, aunque sus últimos meses, por la rabia que produce la injusticia -sobre todo en un soberbio-, no hayan dejado en los aficionados el mejor recuerdo del entrenador portugués. Sin embargo, los tres años de campaña antimadridista -el primero, contra Cristiano; el segundo contra Pepe y los portugueses y, el tercero contra el entrenador, apuñalado por los reyezuelos del vestuario- acabaron con él.

Pero lo peor es que alentaron en la masa neutra la ilusión de que con un entrenador amable, «pacificador», los males del Real Madrid se curarían, los campos de futbol trocarían en aplausos los abucheos, los trencillas del villarato dejarían de favorecer al Barça (sin Muñiz, tal vez el Madrid sería cuarto, pero el Atlético sería líder en solitario) y que la prensa deportiva, poblada de azulgranas, retrovaldanos y delbosquimanos se portaría decentemente. Vamos, que Relaño y los del as de oros entregarían en bandeja a Florentino la Décima y la Undécima. Cuánto tonto, Señor.

 

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Autor

Roberto Marbán Bermejo

Licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense de Madrid y actualmente cursa el grado de Ciencias Políticas por la UNED, fichó en 2010 por Periodista Digital.

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