Aymeric Laporte, el central deseado por Luis Enrique, no fichará por el Barça y acabará en las redes del nuevo Manchester City de Pep Guardiola. El Barça renunció a su fichaje porque el Athletic de Bilbao no estaba dispuesto a negociar y remitía a los pretendientes del central francés a su cláusula: 50 millones de euros. Y en los despachos del Camp Nou se consideró esa cifra prohibitiva para la situación financiera que vive el club.
Sin embargo, los hechos demuestran que el Barcelona pudo haber afrontado sin problemas la operación Aymeric si antes la secretaría técnica del club no hubiera puesto de manifiesto su ineficacia. Si hace tres años el club hubiera apostado firmemente por Laporte, podría haberlo conseguido por los 18 millones que entonces valía su cláusula de rescisión.

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