El juego del equipo y las dificultades del calendario afrontado no son los únicos problemas del Rayo Vallecano en las últimas semanas. Los rayistas no han certificado su permanencia y este sufrimiento ha deteriorado aún más las relaciones internas en el vestuario del equipo. Es un secreto a voces que entre el grupo de jugadores pocos defensores tiene Paco Jémez. Es adorado por chavales como Jony Montiel o Paco Clavería, pero su estilo y sus decisiones son muy contestadas en privado por profesionales de peso, como Amaya, Bebé o Iturra.El chileno es el protagonista del último frente abierto por Jémez. El técnico, tras triunfar en las últimas temporadas en Vallecas, se ha quemado ahora de tanto jugar con fuego. Las veces que pudo salir por la puerta grande del estadio decidió no hacerlo y continuar, y el final de su historia como rayista quizá no sea feliz.

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