Bombazo. Florentino Pérez mantiene el pulso firme. El presidente del Real Madrid no tiene ninguna intención de ceder a las presiones de Cristiano Ronaldo en manos de su agente/amigo, Jorge Mendes.
El Real se sigue negando a pagar la ‘fiesta’ de CR7 con Hacienda. Y Zidane mueve ficha. El club tasa la marcha del portugués en 180 millones de euros, una cantidad que aceptarían con los ojos cerrados y que ‘Zizou’ ya tiene colocado.
Zinedine avisó al presidente blanco antes de que estallara el ‘affair’ Ronaldo: el equipo necesita equilibrio. Un central de garantías y un medio de contención. Con Pérez invirtiendo la provisión en fichajes en la llegada de Mbappé -que vendrá salga o no CR7-, una fuga de Cristiano abre la puerta a reforzar estas dos posiciones.

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