CRACKS DEL TENIS

El maestro Rafa Nadal da una lección de tenis a Stefanos Tsitsipas

El tenista español arrasa a la promesa griega por 2-6, 4-6 y 0-6

El maestro Rafa Nadal da una lección de tenis a Stefanos Tsitsipas
Rafael Nadal. RT

Rafa Nadal no ha dado opciones a Stefanos Tsitsipas y se ha clasificado para la final del Open de Australia al ganar 2-6, 4-6 y 0-6 al griego en una auténtica lección de tenis.

El balear se jugará el Grand Slam ante el ganador del duelo entre Novak Djokovic y Lucas Pouille en lo que será su quinta final en Melbourne, a la que llega a un altísimo nivel y con posibilidades reales de reeditar el triunfo de 2009, primera y única vez que ganó el torneo.

De principio a fin, durante la hora y 48 minutos que duró el partido, Nadal fue un ciclón inabarcable para un Tsitsipas que solo en el último juego, cuando se mascaba el ‘rosco’, tuvo la única bola de break de todo el partido.

También en esa oportunidad el español frustró a la promesa ateniense, reponiéndose para cerrar un partido redondo con una cifra oronda, la del 0-6 como broche perfecto a unas semifinales que tuvieron el desenlace escrito desde el planteamiento.

Al igual que en el resto del torneo, Nadal (apoyado por un nuevo saque que, en caso de no proporcionarle puntos directos, le ofrece casi siempre situaciones favorables) usó la derecha como un martillo pilón, se movió con soltura y agresividad desde el fondo de la pista a la red e incluso blandió con eficacia su revés, arma de menos calibre en su extenso arsenal.

No hubo rastro del Tsitsipas que derritió al vigente capéon, Roger Federer, hace tan solo unos días.

Con un gran 85% de puntos ganados al saque y cinco aces, Nadal no tardó en hacer daño al resto.

De hecho, sus dos primeras bolas de break encontraron el premio de la rotura: en el segundo y cuarto saque de un Tsitsipas que pudo abrir fisuras ni con su derecha ni con su revés a una mano. En media hora, el número dos del mundo ya tenía en el bolsillo la primera manga.

Para la segunda, se vio a un Tsitsipas más metido en el partido, reponiéndose incluso a un 0-40 que le aportó vitalidad. En su servicio, Nadal no sufría, pero aparecía un Tsitsipas con más seguridad en sí mismo…hasta que el mallorquín volvió a apretar en la fase caliente del set.

Con 4-4 en el marcador, consiguió de nuevo otro 0-40 que, esta vez, no se le escapó. Un juego en blanco después, ponía más tierra de por medio.

El tercer set fue la historia de una claudicación, la de un Tsitsipas que comenzó cediendo su saque a la primera, a la segunda y a la tercera, ya totalmente entregado con un juego en blanco y solo ocho puntos ganados.

Nadal siguió machacando, una y otra vez, con la derecha hasta un total de 24 ganadores que le dan el billete a la final, la número 25 en Grand Slam, solo por detrás de Roger Federer (30) en la era Open.

Ya sea ante Djokovic (su verdugo en 2012) o Pouille, Nadal tiene una cita con la historia. Tiene la posibilidad de ganar su Grand Slam número 18, acortar la distancia con Federer (que tiene 20) y convertirse en el primer tenista con al menos dos títulos de cada Grand Slam.

Para ello, posee muchos argumentos. Sin ceder un set y con solo dos breaks en contra en todo el torneo, se ha ganado el derecho a pensar en ello.

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