(PD).- Y es que imposible seguir negando la evidencia cuando todos los analistas internacionales auguran que España tendrá más dificultades que el resto de los países europeos para salir de la crisis. Y como es imposible, el Gobierno acaba aceptando que tiene que ir «soltando» la verdad, aunque sea a dosis pequeñas.
Olvidada ya la negativa de Zapatero a aceptar que el país estaba sumido en una complicada recesión económica, ¿porqué no olvidar también los plazos anunciados anteriormente por los responsables del Gobierno para salir de la situación de crisis profunda que atraviesa España?
Si hace unos meses, la recuperación comenzaría a despuntar tras el primer trimestre del 2009, corregido este dato después en varias ocasiones para ampliar las fechas hasta el tercer y último trimestre de este año respectivamente, ahora el Ministro de Trabajo, previendo el desastre que va a suponer el número de parados que contabilicemos en los próximos meses y nos va «esperanzando» con el deseo de que » 2010 debe ser no ya el año de la salida, sino de la recuperación de la crisis económica».
En declaraciones a los periodistas antes de su intervención ante la Comisión de Trabajo e Inmigración del Congreso de los Diputados, Corbacho aseguró que el primer semestre de 2009 será un «periodo duro» de destrucción de empleo. Eso si, sin dejar de reiterarse en la confianza en que las medidas aplicadas por el Gobierno, entre las que destaca el fondo de inversión local de 8.000 millones, que supondrá la creación de 300.000 empleos, impedirán que España alcance los cuatro millones de parados
