Cuando hablamos de Cataluña y País Vasco escuchamos continuamente hablar de balanzas fiscales, financiación singular, cupo, concierto económico, ordinalidad y de cuánto aporta cada territorio al conjunto de España. Pero hay una cuenta de la que se habla muchísimo menos: la de las pensiones contributivas.
Los datos del primer semestre de 2026 de la Secretaría de Estado de la Seguridad Social y Pensiones permiten comparar los ingresos por cotizaciones sociales con el gasto en pensiones contributivas y el resultado es espectacular. En el conjunto de España se ingresaron 55.760 millones de euros por cotizaciones sociales, frente a 80.946 millones destinados a pensiones contributivas.
La diferencia asciende a 25.186 millones de euros, lo que supone una tasa de cobertura de solamente el 68,9 %. Dicho de otra manera, por cada 100 euros pagados en pensiones contributivas, las cotizaciones consideradas en esta comparación aportan 68,9 euros. Y ahora observemos Cataluña y País Vasco. Cataluña ingresó 10.770 millones de euros en cotizaciones, pero necesitó 14.917 millones para pagar sus pensiones contributivas.
El agujero asciende a 4.148 millones de euros y su tasa de cobertura es del 72,2 %. País Vasco presenta un desequilibrio todavía mayor en términos relativos: recauda 3.152 millones, mientras sus pensiones contributivas cuestan 5.768 millones. Le faltan 2.616 millones y su tasa de cobertura cae hasta el 54,6 %.
Sumemos ambos territorios: entre Cataluña y País Vasco generan un desfase de 6.763 millones de euros, equivalente al 26,9 % de toda la diferencia entre estas cotizaciones y las pensiones contributivas de España. Es un dato especialmente interesante cuando ambos territorios ocupan permanentemente el centro del debate sobre financiación, autonomía fiscal y relaciones bilaterales con el Estado.
Y comparemos ahora con Madrid, porque el contraste es enorme. Madrid ingresa 11.219 millones en cotizaciones y paga 11.802 millones en pensiones contributivas. Su diferencia es de solamente 583 millones y alcanza una tasa de cobertura del 95,1 %. Cataluña tiene un déficit de 4.148 millones; País Vasco, de 2.616 millones; Madrid, de 583 millones. Galicia presenta una cobertura del 51,5 %, Andalucía del 66,6 % y Comunidad Valenciana del 70,2 %.
Esto no significa que las pensiones españolas se financien mediante compartimentos territoriales independientes, porque la Seguridad Social funciona bajo los principios de caja única y solidaridad y las cotizaciones no quedan reservadas para pagar exclusivamente las pensiones del territorio donde se recaudan.
Pero precisamente por eso estos datos son tan interesantes: cuando hablamos de quién aporta, quién recibe y de nuevos modelos de financiación territorial, conviene poner todas las cuentas encima de la mesa.