QUIERE QUE LOS BONISTAS LE PERDONEN EL 30%

Eroski reclama una quita del 50% de su deuda y la banca lo rechaza

Apenas un año después de refinanciar 2.500 millones, la situación financiera de la gran cooperativa vasca es otra vez crítica

Eroski reclama una quita del 50% de su deuda y la banca lo rechaza
Eroski. PD

Ha resultado fatal la caída de la otra gran empresa de la Corporación Mondragón, el fabricante de electrodomésticos Fagor

Apenas un año después de refinanciar sus 2.500 millones de deuda, la situación financiera de Eroski vuelve a ser otra vez crítica. La compañía ha comunicado a los bancos que no puede hacer frente a los 37 millones de euros que debe pagar el próximo 31 de enero.

Solicita además, en el marco de un nuevo proceso de renegociación, una quita de hasta el 50%, lo que en números reales supone pedir que le exoneren del abono de unos 1.250 millones de euros.

Fuentes de la banca consultadas por J. Romera, C. Larrakoetxea y F. Tadeo, quienes públican un informe en elEconomista han confirmado esta petición, aunque insisten en que «el rechazo ha sido tajante, por lo que habrá que seguir negociando».

La situación de Eroski se ha ido deteriorando, especialmente, desde el pasado mes octubre, tras la caída de la otra gran empresa de la Corporación Mondragón, el fabricante de electrodomésticos Fagor.

Tras la presentación del concurso de acreedores por parte de esta última compañía el pasado 28 de noviembre, como paso previo a su liquidación, los principales acreedores de Eroski -Banco Santander, BBVA y La Caixa suman casi 1.500 millones de euros- exigieron inmediatamente a la empresa que acometiera un severo plan de desinversiones y aplicara una quita de la deuda que mantiene con los inversores en sus preferentes, tal y como adelantó elEconomista el pasado 15 de noviembre.

El objetivo era garantizarse que cumplía con todos los compromisos de rentabilidad pactados en el contrato de refinanciación (los denominados covenants).

Eroski admitió ayer que, en el marco de la refinanciación, ha solicitado el aplazamiento del pago pendiente a final de mes, pero niega, en cambio, la petición de una quita.

Propuesta

La principal baza negociadora de Eroski ante las entidades financieras son las Aportaciones Financieras Subordinadas (AFS), que se comercializaron entre 2002 y 2007 y que ascienden en conjunto a 660 millones de euros.

Las AFS se distribuyeron entre pequeños ahorradores, que están acudiendo ahora los tribunales en contra de los bancos comercializadores al considerar que no se les informó correctamente de los riesgos de los productos que adquirieron.

El problema es que hasta ahora todas las sentencias conocidas les han dado la razón -la semana que viene hay una nueva vista en los juzgados de Bilbao de la primera demanda colectiva contra BBVA y Eroski- y han obligado a las entidades financieras a revertirles los fondos, por lo que a la banca le interesa que se encuentre una solución.

En este contexto, el grupo cooperativo comunicó ayer a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) un acuerdo de intenciones «con determinadas entidades financieras» para proponer a los titulares de sus Aportaciones Financieras Subordinadas (AFS) compensarles en efectivo por sólo el 15 por ciento del valor nominal y hacer un canje del 55 por ciento por bonos a un plazo de 12 años y con una remuneración anual de 300 puntos básicos sobre el euribor (12 meses).

La compañía de distribución vasca no lo dice pero esto implica, lógicamente, una quita sobre el 30 por ciento restante.

El acuerdo está condicionado, no obstante, al proceso de renegociación del crédito sindicado, a que sea autorizado por la CNMV y a su ratificación por parte de la asamblea general de Eroski, que en principio se celebrará en el mes de mayo.

Sin intereses

La aceptación de este canje no obliga a devolver los intereses cobrados por los ahorradores en el pasado (como si está ocurriendo en las sentencias judiciales). Asimismo, y a pesar de no poder pagar a la banca, Eroski sí que asegura en una nota que el 31 de enero pagará el cupón de las AFS correspondiente al ejercicio 2013, cuya cifra supera los 20 millones de euros.

En una primera valoración dos de las asociaciones de afectados por estas aportaciones, Adicae y Kaltetuak, han rechazado la oferta de Eroski «por la fuerte quita que implica, la pérdida patrimonial y por la inseguridad que supone el canje de otro 55% en bonos a 12 años de una compañía que se encuentra en una situación financiera tan delicada».

La hoja de ruta supone de la empresa que preside Agustín Markaide supone desprenderse, además, de hasta 434 tiendas, un tercio de toda su red, que se eleva, de acuerdo con los últimos datos disponibles a 1.583 establecimientos, incluyendo hipermercados y supermercados.

Las autonomías más afectadas por este plan de reestructuración son Madrid, donde pese a la venta de siete hipermercados a Leclerc en 2011, Eroski sigue teniendo todavía 116 tiendas; Andalucía, donde hay 88 locales; Aragón, con 74 o Castilla y León, con 64.

La empresa ha admitido ya que «las comunidades prioritarias y en las que nos vamos a enfocar son Baleares, Cataluña, Navarra, Galicia y País Vasco». En todos los demás casos, se revisará la rentabilidad de cada una de las tiendas y se llevará a cabo un plan de saneamiento.

«No se trata en cualquier caso de una decisión inmediata, sino de un plan estratégico hasta el año 2016», aseguran en Eroski, que no descarta tampoco segregar sus activos inmobiliarios en una filial para facilitar la venta.

 

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