¿Acaso tiene aún en mente aquella tarjeta clásica, blanca… quizá encorsetada o aburrida de cara a representar determinadas tipologías de negocio? Actualmente existe una gran variedad de opciones bien capaces de cautivar. Y trasladar, de forma rápida e intuitiva, aquello que su negocio representa.
Desde la opción más clásica hasta la más moderna y rompedora
Si bien nadie ha dicho que esa opción puramente clásica no siga siendo, en determinadas circunstancias, una excelente opción (que indica respetabilidad, seriedad y permanencia).
Las tarjetas de visita conforman un excelente medio para promocionarse y hacerse presente en un momento de necesidad para el cliente. Un número colgado en internet puede estar bien, pero se encuentra ahí de manera genérica y totalmente impersonal, siendo capaz de trasladar nada en absoluto. La tarjeta física, en cambio, supone un bien de alguna clase y exhibe orgullosamente ciertos estándares, ideas e incluso emociones. Es, en parte, otro modo de mercadotecnia y publicidad; una vía extra con la cual cautivar al posible cliente.
¿Cuán importante es la imagen que ofrece una empresa de cara al exterior? Absolutamente fundamental y decisiva, desde luego. Lo que usted logre transmitir será la razón de que la persona se decida (o no) a apostar por usted en primer término. Las tarjetas de presentación personalizadas permitirán reflejar todo aquello que usted desea: profesionalidad, modernidad, calidad, afabilidad, responsabilidad, buen gusto, respeto por el medio ambiente…
Nuevas tecnologías y posibilidades al servicio de la representación empresarial y comercial
La tecnología ha evolucionado muchísimo durante las últimas décadas. No solo ha mejorado exponencialmente el diseño gráfico, sino también la impresión en sí misma, resultando ahora posible emplear materiales, efectos y acabados realmente potentes.
¿Desea conocer algunos ejemplos? Respecto a los acabados: uno puede escoger Triplex (tres capas de papel, para mayor solidez y empaque), en papel reciclado o a base de semillas (ecológicas sin perder la buena calidad), con vistosos efectos especiales (gofrado, con acabados metálicos, de termorrelieve, barnizado…), irrompibles y lavables (ultrarresistentes), verjurado Diamante (preciosas y de calidad), estilo kraft o incluso imantada (para colgar donde toque).
¿Y las formas? Pueden ser cuadradas, rectangulares, redondas, mini o plegadas; tener los cantos romos o contar con troquelado láser.
Indague para decidir entre esta rica variedad de opciones cuál se ajusta mejor a lo que usted desea y necesita transmitir. Descubrirá posibilidades que ni siquiera conocía.
Por cierto, tenga presente además los flyers, catálogos, pegatinas, tarjetas de fidelización e invitación, etcétera.
Además, algunos accesorios útiles de cara a la distribución
Bueno, es de suponer que no vaya usted por ahí con las tarjetas sueltas o amarradas con un viejo elástico… ¿cierto? Además, puesto que ha realizado una inversión, no conviene exponerlas a cualquier cosa y que puedan estropearse.
De cara al contacto directo con el cliente o destinado a ferias y actos de promoción, cuenta con un expositor-dispensador personalizado, sencillo y efectivo.
Para el traslado puede optar por cajas que se ajustan perfectamente a las dimensiones escogidas y que pueden guardarse con facilidad en casi cualquier parte.
Por último, los profesionales, en su día a día, pueden servirse de varias opciones de estuche, en las que llevar unas cuantas unidades con seguridad para poder repartirlas cuando toque.
Tarjetas de visita del siglo XXI para negocios del siglo XXI
No descuide los detalles. Antes bien, favorezca la comunicación con el cliente. Y transmita imagen de marca con una buena tarjeta de visita, vistosa, pertinente, con valores y calidad.

