Multitud de factores, según los analistas económicos, han inyectado de optimismo el mercado patrio de bonos de deuda
El Tesoro español ha cerrado este 12 de enero de 2012 la primera subasta de deuda pública del año, y la primera con Mariano Rajoy en el Gobierno, con una fuerte demanda y una gran rebaja de los intereses.
España ha colocado 10.000 millones de euros en títulos a tres y cuatro años, el doble del objetivo máximo de 5.000 millones que se había planteado.
La gran demanda se ha visto facilitada por la barra libre de liquidez del Banco Central Europeo.
LOS MOTIVOS DE LA EUFORIA
Eléxito del Tesoro español, que ha colocado el doble de lo previsto, con un total de 9.986 millones y a intereses menores que en anteriores emisiones ha sido interpretado de forma inmediata como un espaldarazo a las medidas de ajuste de Mariano Rajoy.
No obstante, los analistas prefieren hablar de una conjunción de factores, entre ellos, la inyección de liquidez de 489.000 millones que el BCE realizo a 523 bancos europeos el pasado diciembre.
Los bancos podrían haber acudido a la subasta española para realizar una operación de «carry trade» (tomar prestado barato para invertirlo donde la rentabilidad es mayor) mediante la compra de deuda soberana de un país que ofrece un interés alto, como es el caso de España.
El secretario general adjunto del Instituto Español de Analistas Financieros (IEAF), Javier Méndez Llera, apunta que el volumen de liquidez prestado por el BCE el a las entidades financieras ha supuesto «un balón de oxígeno para recomponer balances y márgenes, algo que los bancos llevan a cabo colocando financiación a buenos tipos de interés».
Para Marian Fernández, directora de estrategia de Inversis Banco, la principal razón del «elevado nivel de demanda de la subasta» también tiene su origen en los millones de euros con los que el BCE regó a las entidades financieras.
«Como ha dicho Draghi, hay países donde se sigue notando una contracción del crédito», asegura Fernández en el sentido de que dinero de los bancos no ha ido a parar todavía a las familias y pymes.


