La víctima es matrona en un Centro de Salud de Reus (Tarragona)

Pilar Damián: «Los okupas se apoderaron de mi casa en pleno confinamiento, mientras trabajaba como sanitaria»

Le han robado todo, desde los muebles a los electrodomésticos

Pilar Damián: "Los okupas se apoderaron de mi casa en pleno confinamiento, mientras trabajaba como sanitaria"
Okupas y Pilar Damian. PD

Un día te acuestas pensando que vives en Europa y te despiertas en Gotham City.

Se llama Pilar Damián, es comadrona y esta semana -tras muchos meses de pelear incansable en los juzgados- ha recuperado su vivienda, okupada antes del verano de 2020, en plena pandemia de coronavirus por cinco facinerosos.

Y se la ha encontrado destrozado y vacía: le han robado todo, desde los muebles a los electrodomésticos.

Explica Pilar que, sabiendo que se acercaba el desalojo, los okupas regaron las paredes del inmueble, dejaron abiertos los grifos y agujerearon la cañerías para que todo se pudriera y floreciera el moho.

Su historia indigna.

Originaria de Vic, Pilar encontró plaza de comadrona en Reus y se trasladó de alquiler a Vilaseca.

Antes del confinamiento puso su vivienda de Vic a la venta, pero cuando la agencia inmobiliaria intento acercarse, pasado el confinamiento, no pudo entrar, porque estaban instalados dentro los okupas.

Informada de eso, Pilar presentó una denuncia, que no se ha resuelto hasta este pasado lunes, 18 de enero de 2021, por esa lentitud letal que tienen los juzgados.

Angustiada y a la espera de que el juez se movilizase, Pilar contrató a la empresa Desokupa que desalojaran los ilegales, en este caso una familia de al menos tres adultos y tres menores de edad, que cobran ayudas sociales y redondean con trapicheos, pufos y mangancias

El juez, tras más de medio año, terminó decretando las medidas cautelares que el abogado de Pilar Damián había reclamado al comienzo del proceso judicial.

Se hicieron efectivas este pasado lunes, 18 de enero de 2021.

«Fui preparada con estropajos y lejía, pero cuando abrimos se quedó todo el mundo mudo».

Uno de los trabajadores de Desokupa, de hecho, ha puesto en marcha una campaña solidaria para recoger dinero o muebles para poder rehacer la casa.

«Toda ayuda será bienvenida, porque no se trata de rascar un poco y pintar»

La casa, explica, sigue queriéndola vender, pero tiene que ir a arreglarla.

«Todavía no me veo capaz de ir, tengo que sacar mucha basura, la han llenado de colchones que no sé de dónde los han sacado».

Vaya por delante, que el calvario comenzó el 20 de mayo de 2021 y estamos a 24 de enero de 2021.

LA CARTA DE LA VÍCTIMA

Soy vecina de Vic, pero esto que os explicaré puede pasarle a cualquiera en España. Tengo 62 años, trabajo en un centro de salud de Reus y entraron en mi casa de Vic, mi única propiedad y en la que estoy empadronada.

Solo hacía tres meses que la puse en venta al conseguir la plaza oficial en Reus.

¿Alguien sabe que si os okupan vuestra vivienda ya no importará si solo hace 24 horas o si es vuestra vivienda habitual? ¿Sabéis que perdéis todos los derechos sobre la casa y sobre todas vuestras posesiones mas personales?

En este momento no podéis recuperar nada, tendréis solo lo puesto.

Los okupas solo necesitan 15 minutos para cambiar la cerradura o simplemente el bombín de la cerradura, y en estos momentos “ legalmente” será su casa.

Si los molestas o les cortas suministros te denunciarán a ti, y esto puede costar indemnizaciones, la justicia te perseguirá; los okupas tendrán abogados de oficio y por lo tanto una vez mas les saldrá todo gratis.

La vía legal tardará entre uno y dos años en desalojarlos.

El llamado “desalojo exprés” puede tardar 3 o 4 meses, eso sin época de coronavirus, y los costes del proceso son elevados.

Si caes en manos de una mafia como parece ser mi caso, cuando saben que llega el día del desalojo venden la llave por una cantidad que va de los quinientos a los dos mil euros a otro okupa y comienza el proceso de nuevo.

Las mafias ya no buscan casas abandonadas, buscan casas en condiciones con electrodomésticos y comodidades. Pagarán lo mismo.

En un intento de mediación, mis okupas tuvieron las narices de decir que está casa les iba muy bien, que ellos no tenían problemas de dinero pero que querían una casa.

‘Los vulnerables’ que han ocupado mi casa tienen coche y a la semana contrataron fibra óptica.

No pretendo asustar a nadie, os cuento mi experiencia y ahora se que es la experiencia de muchas familias en todo el país.

No importa la condición económica o la zona, esto puede pasar a todo el mundo en un fin de semana o en unas vacaciones. Tanto si tienes piso, casa o chalet.

No quiero perder la esperanza porque esta es la única casa que tengo, la única oportunidad de tener casa para mi jubilación.

No entiendo como no hay protestas sociales, quiero pensar que es por desconocimiento y por la creencia de que eso no nos puede pasar, pero todo aquello por lo que habéis trabajado toda la vida puede desaparecer en 15 minutos.

Me he sentido abandonada por instituciones, policía y justicia. Si esto funcionara de otro modo, yo me habría ahorrado mucha ansiedad y estrés porqué todo esto habría sido un simple y molesto contratiempo.

Además, esto me ha pasado durante el confinamiento, mientras los sanitarios estábamos trabajando.

Mucho aplaudir, sí, pero este ha sido mi resultado.

PILAR DAMIÁN

comadrona

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