Afirma que «el vestuario es el único arte que está vinculado a la vida eterna del ser humano». Quien así habla responde al nombre de Rafael Díaz, aunque es más conocido como La Madrina. Hablo de un diseñador dominicano que maduró en Venezuela y que, después de alrededor de 15 años en España, se considera ya madrileño.
Se define como un iconoclasta y soñador, que un día hizo sus sueños realidad yha conseguido que lleven su ropa numerosos rostros conocidos. Sus tres orillas, Santo Domingo, Caracas y Madrid, le ayudaron a ser el diseñador que hoy es. En la isla dominicana descubrió la pasión por la moda gracias a su madre, que cosía para él y sus hermanas. Cuando ella no le veía, utilizaba la máquina de coser y comenzó a diseñar ropa para su familia, sus amigos o sus profesores de ballet.
Caracas, ciudad a la que se trasladó siguiendo a su abuelo, exiliado político, le sirvió para madurar en el mundo de la moda. Allí, conoció al diseñador español Pepe Rubio, quien le introdujo en el glamour de Madrid. Aquí, entró con buen pie, diseñando los modelos del Festival de la OTI de 1992 y, a partir de ese momento, comenzó a adorar esta ciudad, en la que quiere quedarse. Tras una temporada con Pepe Rubio, decidió independizarse y, en 1996, le ofrecieron participar en la pasarela Antimoda, en la que cuatro diseñadores querían utilizar a los famosos para que hicieran cosas que no habían hecho hasta ese momento.
Define esta experiencia como una oportunidad muy interesante, racial, diferente, en la que primaban la libertad creativa y el divertimento. Tras esto, vinieron desfiles de novios, un cambio hacia una moda más prebélica y mucha ropa para obras teatrales, danza, publicidad, incluso el circo. Creó el vestuario del último espectáculo de Ángela Carrasco. Vampirella presentó el Festival de Cine de Málaga con una de sus creaciones. Chenoa se ha enfundado sus corsés, así como su amiga de Operación Triunfo Rosa López. La también cantante Mala Rodríguez sale en la portada de su disco con ropa de Rafa. Y todo ello sin olvidar que Alaska, Boris Izaguirre, Blanca Portillo y un largo etcétera están encantados con sus modelos.
Entre sus próximos proyectos figuran una colección de corsés y abrir una tienda de este tipo de prendas, ya que en Madrid no hay ninguna; crear una línea de ropa para perros, por encargo de una empresa; está en negociaciones con varios cirujanos plásticos, ya que en Venezuela hacía fajas compresivas para personas con problemas de quemaduras, etc. para que la piel se adapte. Y pretende comenzar a vender su ropa en Japón.
Y entretando, durante este mes de mayo lo podemos encontrar en una tienda multitodo en la recientemente remozada calle de la Ballesta de Madrid, donde aún coexisten algunas reliquias del oscuro pasado de esta calle con la modernidad más atrevida y vanguardista. En uno de estos viejos locales, podemos encontrar estos días a La Madrina, ver si ropa, y comprarla claro y observar la continua actividad que genera este espacio que mientras él esté allí será uno de los núcleos principales de la creatividad madrileña. Aprovechen la ócasión, que igual de pronto coge y se nos marcha para Tokio…
Por cierto, mucha de su obra la puede descubrir en Facebook, donde tiene un grupo muy activo.
Rafael Díaz Fashion Designer L-7 set
C/ Ballesta, 6
28004 – Madrid
Tlf: 91 521 99 36
[email protected]
Tf 619 77 22 11
www.l-7set.com
