¿Es fascista el humor?
El gran poeta comunista Gabriel Celaya llegó a decir que “el humor es fascista”. El hombre, amargado, y con mucho dolor acumulado en sus espaldas, no gozó de la liberación catártica del humor. Peor para él. Claro que para que el ingenio y la ironía resulten eficaces es preciso que, como “la caridad bien entendida”, que decía San Pablo, “comiencen por uno mismo”. Es decir, que la clave del humor consiste en reírse de quien lo practica. Cuando sólo se aplica sobre los demás, es sarcasmo, burla, ridiculización y mala leche. Esto viene a cuento del presunto programa humorístico “Polònia”, ...