Bello espectáculo el de anoche en las fuentes de Montjuïch de Barcelona. La aparición del «ser del milenio» (una estructura metálica de la Fura dels Baus) tuvo su gracia. Pude observar todo el espectáculo desde privilegiada posición en el recinto ferial, junto a miles de persones que abarrotaban la avenida de María Cristina. Desde mi rincón en una zona de invitados VIP asisto a un espectáculo paralelo: el hotelero Joan Gaspart repartiendo bolsitas con uvas antes de las campanadas)…
Gran belleza la del «skyline» barcelonés, con una montaña de Montjuïch exultante de luz y fuegos artificiales de primera división, parte de ellos de color achampañado. Delirantes y sublimes.
Si el propósito de tanto cohete es posicionar Barcelona como destino para celebrar el fin de año, probablemente cuanto vimos anoche fue una iniciativa muy acertada. El tiempo nos desvelará el rédito de la inversión.
(Somos un país maestro en poner color y causar estruendo; las fuentes de Montjuich añadan ese refinamiento tan necesario que conecta tradición y futuro. Feliz 2014 para todos mis lectores.