Ameniza mis mediodías la novela “Nada” de Carmen Laforet radiada en lengua sueca. Es una feliz iniciativa de Sveriges Radio, mi emisora de referencia. Raro es el día que no la sintonizo. Raro es el día que no cazo en ella alguna palabra nueva. A esa emisora debo en buena medida mi aprendizaje de la lengua sueca).
(Los momentos-cumbre: cuando pronuncian Barcelona en sueco: Barceloooouunna suena)