Se ha demostrado que los niños criados en horfanatos antes de ser adoptados tienen alterados los niveles de dos hormonas que regulan la conducta social.
Las causas pueden estar en la falta de contactos emocionales y físicos convencionales por parte de sus cuidadores, según un estudio de la Universidad de Wisconsin (Estados Unidos) que se publica en la revista Proceedings of the National Academy of Science .
Según informa Europa Press, los científicos estudiaron a niños adoptados por familias americanas después de haber sido criados desde su nacimiento en orfanatos.
Posteriormente, compararon a estos niños con un grupo control de niños criados por sus familias y la presensicia de hormonas asociadas al estrés y los lazos sociales.
