Científicos alemanes ensayan un spray nasal de oxitocina capaz de reducir el estrés físico y emocional que conllevan las disputas conyugales.
Cuenta Marta Hontoria en La Razón que gracias a la inestimable ayuda de la ciencia, las banales pero agotadoras disputas de la convivencia diaria podrían tener los días contados con el último descubrimiento hormonal presentado en Estados Unidos, en el que la científica alemana Beate Ditzen ha identificado otra de las posibles virtudes de la llamada «hormona del amor», la oxitocina.
Ditzen ha revelado que un spray nasal con oxitocina podría suavizar el estrés físico y emocional que conllevan las discusiones metafísicas sobre a quién le toca sacar la basura.
Su hallazgo ha sido una de las estrellas del último congreso internacional de Neuroendocrinología celebrado esta semana en Pittsburgh, aunque las conclusiones son sólo preliminares. «Los resultados son positivos y definitivamente seguiremos estudiando», ha declarado la doctora Ditzen a Marta Hontoria, al tiempo que ha pedido cautela ya que es «el primer estudio en el mundo que investiga los efectos de oxitocina intranasal en las relaciones humanas».
Parejas estables. Ditzen quiso estudiar el estrés en situaciones reales de conflicto, así que para su experimento esta doctora de la Universidad de Emory, en Atlanta, pensó que su mejor baza era juntar a unas cuantas cobayas humanas con experiencia en choques de alta tensión: parejas casadas o con relaciones estables.
Ditzen y sus colegas de la Universidad de Friburgo y de la Universidad de Zurich, ambas en Suiza, reunieron a 50 parejas heterosexuales a las que pidieron que discutieran durante diez minutos uno de los asuntos que más roces producía entre ellos.
Antes de la provocación, la mitad de las parejas recibieron oxitocina y la otra mitad placebo, en ambos casos a través de un spray nasal. Muestras de saliva proporcionaron a los investigadores el dato clave, el nivel de la hormona cortisol, que es la que se libera por estrés o ansiedad.
¿La conclusión? Los resultados preliminares sugieren que los niveles de cortisol, que normalmente se elevan en situaciones de ansiedad, son menores en las parejas tratadas con oxitocina, lo que confirma que la «hormona del amor» ayuda a controlar el estrés en conflictos.
Además de apaciguar las tiranteces, los doctores creen que este spray «milagroso» podría resultar beneficioso a largo plazo para la salud de muchas personas que sufren estrés. También podría utilizarse en autismos y fobias sociales, pero aún no se han realizado estudios en humanos.
El experimento tuvo lugar en Suiza y se escogieron parejas jóvenes, de unos 30 años. La científica, que reveló que probó su propia medicina, explicó a este diario que los temas de discusión más repetidos tuvieron que ver con el orden en casa y la comunicación de parejas cuando uno quiere salir y el otro no. Otro asunto de fricción fue quién recoge y lleva a los niños al colegio.
La oxitocina, que se produce en el cerebro y es liberada por la glándula pituitaria, se asocia con la afectividad, la ternura y habilidad para mantener relaciones interpersonales saludables. E influye en funciones tan humanas como el enamoramiento, el orgasmo y el parto. En otros estudios, la «hormona del amor» ha sido ligada a la capacidad de confiar en otras personas y cuidar de ellas.
