(PD).- Cuando te has entregado por completo en una relación y, finalmente, el vínculo se rompe es normal que te sientas desorientado y confuso.
No importa si el asunto ha durado solamente unas semanas o unos años, cuando el otro o la otra decide terminar la historia, se genera un terrible sentimiento de abandono que puede conducirte a la tristeza y el abatimiento más absoluto. No dejes que esto ocurra.
No asumir el final de una relación como un fracaso personal es el primer paso para superar el trance. No debes culpabilizarte si es la otra parte quien decide romper: simplemente las cosas no han funcionado, no tiene porque haber culpables.
Lo mejor es que juzgues la relación por lo bueno que te ha aportado, pero no caigas en el error de mitificarla y añorarla compulsivamente.
Estas son algunas de las premisas psicológicas que te ayudarán a sobrellevar una ruptura.
Pero… irremediablemente son conclusiones que suelen llegar con el paso del tiempo.
Si deseas soluciones inmediatas para afrontar tu soledad y para sobrevivir a la ruptura debes aplicar estos consejos prácticos.
Cuestión de autoestima
Después de una ruptura parece que todas las mujeres pasan por la peluquería o por el instituto de belleza y todos los tíos se hartan de sastre y gimansio, cuando no les da por ir al cocnesionario de coches.
No es sólo un tópico. Es un consejo y te sugerimos que lo pongas en marcha inmediatamente. Es casi inevitable que cuando tu pareja te abandona, tu autoestima caiga por los suelos (aunque racionalmente no esté justificado).
Y…¿existe una terapia mejor que una sesión continua de cuidados personales -peinado, masajes, mascarillas, baños relajantes, coche nuevo, traje de cine…)?
Si: una pareja nueva.