El piloto de Fórmula Uno Lewis Hamilton tiene suspendido el carné de conducir de conducir por un mes tras haber sido descubierto conduciendo un Mercedes a 196 kilómetros por hora en una autopista francesa.
La policía detuvo el coche y multó al piloto, revelación de la temporada 2007, con 600 euros.
«Se mostró muy educado y cooperador» declaró un portavoz policial.
El piloto de McLaren, de 22 años, fue subcampeón en la temporada 2007, su primera en la F1, por detrás del finlandés Kimi Raikkonen, de Ferrari.
Pero Hamilton no es el primero ni será el último de los personajes de la F1 a los que la velocidad les ha jugado una mala pasada. A Juan Pablo Montoya, entonces piloto de Williams-BMW, le sucedió lo mismo en una autopista francesa en mayo de 2003. El colombiano circulaba a 204 km/h con su BMW. Un registro superior al del inglés.
A Ralf Schumacher (2002) y a Giancarlo Fisichella (2005) les sucedió en casa, al rebasar con holgura los límites fijados en la zona en la que circulaban. También forma parte de la lista el tricampeón brasileño Nelson Piquet, que tuvo que pasar por la escuela de reciclaje brasileña.
