Güemes, como siempre, ha estado pasteleando', le criticó Aguirre cuando no apoyó a Ignacio González en la pugna por Caja Madrid
Es la pareja más desconocida del Partido Popular. Él fue el rostro de la polémica privatización de la sanidad en Madrid; ella, la autora del célebre ‘¡qué se jodan!‘ en el Congreso.
En Vanity Fair, que para esto no tienen rival, han hecho un un amplio perfil del matrimonio formado por Juan José Güemes, exconsejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, y la diputada por Castellón Andrea Fabra.
Poco se sabe de la pareja que inició su relación en los años 90 en el ministerio de Economía con Rodrigo Rato haciendo las veces de cupido.
Según testimonio de íntimos del matrimonio a Vanity Fair, «lo suyo fue un flechazo inmediato«, quienes además confiesan que tras 12 años de matrimonio la única noche que han dormido separados tras una discusión esta fue motivada por la guerra de Irak en 2003, porque Fabra no estaba de acuerdo con la postura del presidente Aznar.
Además la revista desvela el carácter más amable de Andrea Fabra, hija del expresidente de la diputación de Castellón, Carlos Fabra.
«Andrea es una persona sensible, que convierte los problemas de los demás en suyos. Jamás hubiese insultado a los parados«, apuntan sus amigos, en alusión al incidente en el que la diputada fue grabada por las cámaras diciendo ¡Qué se jodan!, en un contexto en el que la bancada socialista estaba hablando del paro juvenil.
Un hecho que fue interpretado como una burla hacia este sector desfavorecido y donde los vídeos, como el que adjuntamos, dejan en precario el desmentido d ela diputada.
Fabra tuvo miedo en esos días en los que la opinión pública y los medios de comunicación insistían en el tema.
«Recibió desde amenazas de muerte hasta pizzas enviadas por bromistas a la casa en la que vive con Güemes y los tres hijos de ambos en la lujosa urbanización de La Finca, a las afueras de Madrid».
Vanity Fair revela también que Güemes, bajo cuya gestión se aprobó el plan de privatización de la sanidad madrileña que ha generado una fuerte respuesta de los profesionales del sector y de la sociedad, no tiene seguro médico privado y que presumía durante su etapa como consejero de que la solución para evitar el conflicto social era «no ceder ni un milímetro».
