Diez dosis las tenía escondidas en cajas de comida, y otras 50 las llevaba encima como si tal cosa
Los compañeros de Shania Dennis, una empleada de McDonalds de la ciudad de Pittsburgh, EEUU., andaban ya algo moscas. Y no era para menos. Todos los clientes querían que les atendiera la citada y, además, traían unas pintas de lo más raro.
La mujer ha sido ahora detenida por la policía, por vender heroína a mansalva en Happy Meals, informan ‘CBS Pittsburgh‘.
Para conseguir una dosis de droga, el cliente tenía que parar su coche ante la primera ventanilla del servicio McAuto y decir la contraseña «Me gustaría pedir un juguete».
Según informa la Policía, 10 dosis de heroína han sido encontradas en una caja de Happy Meal y otras 50 fueron confiscadas a la sospechosa.