Los hay que beben como esponjas y nada.
Y los hay que pegan tres sorbos y parecen ya piripì.
Algunas personas necesitan genéticamente más alcohol para sentirse embriagados.
A lo largo de la historia, ha habido personajes famosos que son conocidos por sus grandes borracheras y amor por el alcohol.
Aquí algunos ejemplos notables:
- Alejandro Magno (356-323 a.C.):
- Conocido tanto por sus conquistas como por sus borracheras. Hay numerosos relatos de sus excesos alcohólicos, incluyendo un episodio famoso donde, en un estado de ebriedad, mató a su amigo Clito el Negro.
- Calígula (12-41 d.C.):
- El emperador romano es conocido por sus excesos en muchos aspectos de la vida, incluido el consumo de alcohol. Sus fiestas eran legendarias y a menudo derivaban en comportamientos extremadamente erráticos y violentos.
- Hernán Cortés (1485-1547):
- El conquistador español era conocido por su afición al alcohol, que a menudo influía en sus decisiones y acciones durante la conquista de México.
- Benjamin Franklin (1706-1790):
- Uno de los Padres Fundadores de los Estados Unidos, Franklin disfrutaba de la bebida y escribió frecuentemente sobre el alcohol. Su amor por el vino y la cerveza es bien documentado.
- Lord Byron (1788-1824):
- El poeta romántico inglés era famoso por su estilo de vida hedonista, que incluía el consumo excesivo de alcohol. Sus fiestas eran conocidas por ser extravagantes y salvajes.
- Ernest Hemingway (1899-1961):
- El novelista y periodista estadounidense es conocido por su amor al alcohol, que a menudo se reflejaba en sus escritos. Sus borracheras en lugares como París, La Habana y Key West son legendarias.
Grandes Borracheras de la Historia
- La Batalla de Karansebes (1788):
- Durante la guerra austro-turca, una gran borrachera en el ejército austríaco llevó a un desastre cuando soldados ebrios comenzaron a dispararse entre sí, resultando en una batalla autoinfligida con miles de bajas.
- El Incidente de la Fábrica de Whisky de Boston (1919):
- Conocido como la Gran Inundación de Melaza, cuando un tanque gigante de melaza explotó, inundando las calles con melaza y alcohol, resultando en una borrachera involuntaria y trágica para algunos de los residentes.
- La Gran Borrachera de la Corte de Versalles (1781):
- Durante una fiesta en la corte de Luis XVI, la nobleza francesa bebió tanto que muchos se desmayaron en el palacio, un evento que se convirtió en símbolo de los excesos de la aristocracia antes de la Revolución Francesa.
- El Banquete de Trimalción (Siglo I):
- Descrito en la obra «El Satiricón» de Petronio, este banquete romano es un ejemplo literario de una borrachera legendaria, con excesos en comida y bebida que reflejan la decadencia de la élite romana.
Curiosidades
- El Amor de los Fundadores de Estados Unidos por el Alcohol:
- Durante la firma de la Constitución de Estados Unidos, los delegados celebraron con una gran cantidad de alcohol. Se dice que la factura incluía 54 botellas de Madeira, 60 botellas de Claret, 8 botellas de whisky, 22 botellas de ron, 8 botellas de sidra y 7 grandes cuencos de ponche.
- Winston Churchill (1874-1965):
- El Primer Ministro británico era famoso por su afición al alcohol. Su rutina diaria incluía whisky y champán, y solía decir: «He sacado más provecho del alcohol que el alcohol ha sacado de mí».
- El Ritual de la Bota en España:
- En algunas regiones de España, es tradición beber vino de una bota (un recipiente de cuero). Esta práctica a menudo lleva a grandes borracheras durante festivales y celebraciones.
A partir de este conocimiento, un nuevo estudio señala que el consumo excesivo de alcohol puede ser moderado con medicamentos que corrijan ese desequilibrio entre individuos.
LA DOPAMINA
Los fisiólogos saben desde hace décadas que el alcohol estimula la producción de dopamina en el área tegmental ventral, que se encuentra en un núcleo céntrico del cerebro humano (e igualmente de otros mamíferos).
Ahora, acaban de identificar también el camino exacto que pasa el alcohol para ocasionar placer: se trata de un canal iónico de potasio que es activado por el gen KCNK13, establecieron los investigadores de la Universidad de Illinois, con sede en Chicago (EE.UU.).
Su estudio, publicado en la revista Neuropharmacology, pone a prueba la hipótesis sobre el vínculo entre la capacidad de obtener placer del consumo de alcohol y el canal KCNK13, localizado en el cromosoma 14.
El hecho de que este canal es menos activo en algunas personas en comparación con otras puede ser responsable de una mayor «predisposición a beber en exceso», señaló Mark Brodie, uno de los coautores en declaraciones a Daily Mail.
Para ellos, realizaron diversos experimentos en ratones de laboratorio.
En uno de estos, los científicos redujeron genéticamente en un 15 % el canal KCNK13 en el área dopaminérgica de algunos roedores, lo que provocó que estos bebieran entre un 20 y un 30 % más de alcohol que los que mantenía su nivel fisiológico normal.
«Creemos que los ratones con menos del KCNK13 en su ATV (área tegmental ventral) bebían más alcohol con el fin de conseguir la misma recompensa que saca del alcohol un ratón normal», dijo el profesor Brodie.
Según él, esto se producía «porque presumiblemente el alcohol estaba provocando una menor liberación de dopamina en sus cerebros».
Desafío medicinal
Un test diferente permitió a los investigadores estudiar la respuesta neuronal al alcohol en el ATV en los roedores con menor presencia de KCNK13 respecto a la norma. Las neuronas de estos ratones modificados eran un 50 % menos sensibles al alcohol que aquellos que tenían los demás.
Brodie espera que estos hallazgos planteen un desafío «extremadamente emocionante» ante los farmacólogos, que podrían desarrollar medicamentos para tratar el alcoholismo a partir de este nuevo conocimiento.
Así, un fármaco capaz de prevenir que el alcohol se vinculara a este canal iónico podría «ser útil para bloquear algunas propiedades gratificantes del alcohol». Accediendo a este canal específico, se podría moderar los efectos placenteros del consumo del alcohol sin afectar a la respuesta cerebral al placer general, estima el científico.
