El torero Gonzalo Caballero sufrió el pasado 12 de octubre de 2019 una espinosa cogida en Las Ventas que, si bien en un inicio dio lugar a un parte médico preocupante, ahora parece estar progresando a pasos agigantados:
«Ha experimentado una mejoría progresiva en los últimos días», dicta el último informe facultativo.
Es un hecho que, en la recuperación, ha influido (e influye) el cariño de sus familiares, amigos y de su novia Victoria Federica.

El hijo de la infanta Elena, con quien siempre había mantenido una estrecha amistad, ha decidido dejar de lado sus riñas con el torero -que se rumoreaba que nacían porque Caballero podría haber filtrado informaciones del nieto de don Juan Carlos y Sofía a la prensa; en especial, en lo que se refería a su relación sentimental con Mar Torres- y se ha desplazado hasta el hospital madrileño San Francisco de Asís para comprobar el estado de salud de su, hasta hace unos meses, inseparable camarada.


