(PD).- La policía judicial portuguesa va a cerrar la investigación del ‘caso Madeleine’ 14 meses después de que la niña despareciese en el Algarve portugués, según informan los diarios lusos ‘Jornal de Noticias’ y ‘Correio da Manha’.
Los investigadores han llegado a la conclusión de que no hay suficientes indicios para acusar a nadie de la desaparición de la niña, ni siquiera «a los padres, los McCann. Sin embargo, no hay aún confirmación oficial del hecho.
Según el ‘Correio da Manha’, el cierre de la investigación será anunciado por la policía en los próximos días. Una decisión que ya habría sido aprobada por los investigadores y la Fiscalía portuguesa.
«La policía no ha encontrado culpables», asegura, por su parte, el periódico ‘Jornal de NotIcias’, el cual precisa que el informe que los investigadores presentarán «se limita a una simple descripción de los hechos sin dar ninguna explicación sobre la desaparición».
Además, el diario ‘Correio da Manha’ indica que el informe final del laboratorio de Birmingham levanta grandes dudas sobre la posible presencia del cuerpo de la pequeña en el maletero del coche de los McCann.
El portavoz de los padres de la pequeña dijo desde Londres que no puede confirmar las informaciones, aunque reconoció que Gerry y Kate McCann conocen las informaciones. «Mientras no haya una confirmación oficial no nos manifestaremos», afirmó.
Si las informaciones son ciertas, las autoridades de Portugal tienen que declarar inocentes a los padres. «Kate y Gerry McCann son inocentes y no tuvieron nada que ver con la desaparición de su hija», subrayó. «Ya han sufrido bastante en este caso», dijo Mitchell.
A finales de año, la Fiscalía rechazó realizar una reconstrucción de los hechos en la ciudad costera de Praia da Luz, en la que desapareció la niña el 3 de mayo de 2007, ya que varios de los testigos se negaron a participar.
Maddie desapareció mientras dormía con sus hermanos en la habitación del complejo turístico donde estaba pasando las vacaciones. En el momento de la desaparición los padres de la niña se encontraban en un restaurante cercano cenando con un grupo de amigos.
Desde el momento en que Madeleine desapareció, los McCann iniciaron una intensa campa mediática que les llevó a recorrerse medio mundo en busca de cualquier pista que les pudiera acercar al paradero de su hija.
Meses después, los McCann fueron declarados ‘arguidos’ -sospechosos- de la desaparición o muerte accidental de la niña. Pese a ello, la investigación, según los diarios portugueses, no ha logrado probar la tesis del homicidio, ni acusar a las tres personas inculpadas en el caso.
El siguiente paso de las autoridades será archivar este caso, que está bajo secreto de sumario hasta el 14 de julio, y sólo será reabierto en caso de que surjan nuevas pruebas.
El abogado portugués de los McCann, Carlos Pinto de Abreu, indicó que si el proceso es archivado va a estudiarlo para «hacer aquello que los padres de Madeleine siempre quisieron, que es entender que investigación se realizó y seguir buscando a la niña», afirmó a ‘Jornal de Noticias’.