El septuagenario, identificado como Ángel O.S., fue detenido poco después en las proximidades de la gasolinera de la estación de Atocha
El tipo no se andaba con bromas. Algo debieron decirle que le sacó de sus casillas, porque fue a buscar el arma a su coche, volvió sobre sus pasos, pegó un tiro a la mujer, persiguió al hombre y al retornar, por si había dudas, remató a bocajarro a la herida.
El suceso se produjo en la calle de Francisco Villaespesa, en el barrio de la Elipa, en el madrileño distrito de Ciudad Lineal.
La fallecida, de nombre María Luisa S. M., recibió dos impactos de bala, uno en el pecho y otro en el cuello, que le provocaron la muerte en el acto.
El primer disparo hirió a la mujer en la cara. El segundo fue efectuado a corta distancia, para rematar a la conductora, que yacía en el suelo.
La mujer iba en un Renault Megane azul oscuro junto a su pareja. Tras un pequeño siniestro de tráfico, apenas un roce, los tres se bajaron de sus respectivos vehículos y mantuvieron una «riña de tráfico«.
El viejo regresó a su coche, del que sacó un revólver y efectuó un total de seis disparos, uno de los cuales alcanzó a la mujer en la cara.
Según varios testigos, el agresor hizo luego tres disparos contra el marido, que logró huir sin ser alcanzado.
También disparó contra un conserje que desde una esquina le gritó para que cesara el fuego. La bala no le alcanzó, pero sí impactó contra una columna del garaje en el que se guareció. Luego, regresó a donde estaba la mujer malherida y la remató de un balazo en el pecho a quemarropa.
La dueña del bar La Bandeja, Mari Ángeles Corrochano, situado en la zona en la que ha ocurrido el tiroteo, ha relatado a la agencia Europa Press que todo empezó cuando se produjo «un roce entre dos coches: uno en el que iba el anciano y otro en el que viajaba un matrimonio», lo que dio lugar a una discusión.
Esta testigo confirmó que el anciano, tras el incidente, abandonó su vehículo y disparó una vez a la mujer. A continuación, salió corriendo detrás de su marido, que comenzó a huir, mientras el anciano disparaba contra él.
Al no conseguir darle alcance, el septuagenario volvió donde estaba la herida y le descerrajó otro tiro, según esta testigo.
Inmediatamente después de abrir fuego, el agresor se dio a la fuga pero fue seguido por otro conductor, que pudo dar la alerta a los servicios policiales.
El septuagenario, identificado como Ángel O.S., fue detenido poco después en las proximidades de la gasolinera de la estación de Atocha, ya en el centro de la ciudad, gracias a la colaboración ciudadana.
El marido de la fallecida tuvo que ser atendido por psicólogos del SAMUR.
