EL CASO DE ROSA EN BENIDORM DESTAPA UN NUEVO PERFIL DE OKUPACIÓN

Los ‘millonarios’ que llevan 30 años de okupas disfrutando de una vida de lujo

Una familia okupa una vivienda desde hace tres décadas mientras disfruta de lujos como barcos y fincas millonarias

Los 'millonarios' que llevan 30 años de okupas disfrutando de una vida de lujo

El fenómeno de la okupación en España ha tomado un nuevo y sorprendente giro con casos que desafían el estereotipo del okupa por necesidad. En Benidorm, Rosa vive un auténtico calvario intentando recuperar una vivienda que legítimamente le pertenece tras el fallecimiento de su padre, mientras los okupantes disfrutan de una vida de lujo que incluye propiedades millonarias y embarcaciones de recreo.

Una cesión que se convirtió en pesadilla

Hace tres décadas, el padre de Rosa cedió temporalmente su vivienda a un socio que atravesaba dificultades económicas. Lo que comenzó como un gesto solidario se ha convertido en una pesadilla para la heredera, quien lleva años intentando recuperar la propiedad sin éxito. «Llevan 30 años viviendo aquí. Hubo una demanda, pero no hay manera de sacarlos», explica la afectada con evidente frustración.

La situación resulta especialmente indignante cuando se conocen los detalles económicos: Rosa continúa pagando el IBI y los gastos de comunidad de una vivienda que no puede disfrutar, mientras la deuda acumulada por los okupas asciende ya a unos 100.000 euros. «Nosotros hemos pagado el IBI y los gastos de comunidad», lamenta la propietaria, quien ve cómo su patrimonio está siendo usurpado ante la ineficacia de la justicia.

Okupas con patrimonio millonario

El caso ha generado indignación al conocerse que los actuales ocupantes de la vivienda, principalmente una hija del socio original, lejos de encontrarse en situación de vulnerabilidad, disfrutan de un nivel de vida envidiable. «Han vendido una finca por tres millones de euros y tenían un barco», revela Rosa, exponiendo la paradoja de unos okupas con patrimonio millonario.

La vía judicial ha resultado infructuosa hasta el momento. Según explica la propietaria, la demanda se interpuso contra uno de los hermanos, pero al llegar el momento del desalojo, era otra hermana quien se encontraba en el interior de la vivienda, lo que ha complicado el proceso legal.

El argumento de la usucapión

Los okupantes se amparan en el tiempo transcurrido para reclamar la propiedad. «Reclaman que por el tiempo que llevan viviendo aquí, la vivienda es suya», explica Rosa. Este argumento hace referencia a la usucapión, una figura legal que permite adquirir la propiedad de bienes inmuebles tras un periodo de posesión continuada que puede oscilar entre cinco y diez años.

Sin embargo, Rosa defiende que la vivienda nunca estuvo abandonada, precisamente porque ella ha seguido pagando los impuestos y gastos asociados: «Lo que pasa es que los gastos de la comunidad y el IBI lo estamos pagando nosotros desde el primer día, por ahí se justifica que es nuestra».

Un fenómeno creciente: la okupación de lujo

El caso de Rosa no es un hecho aislado. En España se está produciendo un preocupante aumento de okupaciones en propiedades de alto standing. Las viviendas exclusivas, desde villas millonarias en Ibiza hasta áticos de lujo, se han convertido en objetivo de grupos organizados de okupas.

En Madrid, por ejemplo, una urbanización de lujo en Carabanchel sufrió una macrookupación con 28 pisos usurpados. Los okupas, en su mayoría familias peruanas, pagaron entre 2.000 y 2.500 euros a un supuesto clan por acceder a estas viviendas que contaban con aerotermia, gimnasio, piscina, pista de pádel y otras comodidades.

Más alarmante aún resulta que, tras abandonar estas propiedades, algunos de estos grupos anuncian en redes sociales sus próximos objetivos, como ocurrió con los okupas de Carabanchel que tras ser desalojados amenazaron con trasladarse a Boadilla del Monte.

La nueva ley antiokupas: ¿una solución efectiva?

En enero de 2025 entró en vigor la conocida como ley antiokupas, incluida en la Ley Orgánica 1/2025, que promete agilizar los desalojos mediante juicios rápidos en un plazo de 15 días desde la denuncia. Esta normativa incluye los delitos de allanamiento de morada y usurpación de vivienda en la lista de delitos menos graves que pueden tramitarse por vía rápida.

Además, se incrementan las penas para quienes ocupen viviendas utilizando violencia o intimidación, sustituyendo las sanciones económicas por posibles penas de prisión. Sin embargo, queda por ver si esta legislación será realmente efectiva ante casos como el de Rosa, donde los ocupantes llevan décadas en la propiedad y utilizan estrategias para dilatar los procesos judiciales.

Perfiles sorprendentes de okupas

El fenómeno de la okupación está mostrando perfiles cada vez más sorprendentes. En Alicante, una famosa y millonaria estadounidense, Ariel Rosita King, celebrity que ha aparecido en portadas junto a figuras como Rihanna u Oprah Winfrey, ha dejado de pagar el alquiler de 2.900 euros mensuales de una vivienda, acumulando una deuda de más de 17.000 euros mientras continúa llevando una vida de lujo.

Ante la ineficacia de la vía judicial, Rosa ha decidido recurrir a una empresa de desokupación: «A ver si a través de la empresa de desokupación podemos conseguir que se marchen». Esta alternativa, cada vez más común entre los propietarios desesperados, refleja la frustración ante unos procesos legales que pueden prolongarse durante años.

El caso de Rosa pone de manifiesto las contradicciones de un sistema que parece proteger más a quienes ocupan ilegalmente que a los legítimos propietarios, especialmente cuando estos okupas, lejos de encontrarse en situación de necesidad, disfrutan de un nivel de vida elevado mientras acumulan deudas millonarias por los inmuebles que ocupan sin derecho alguno.

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