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Detienen a un mosso d’esquadra por ‘meter mano’ a una periodista durante los ‘castells’ de Vilafranca

Detienen a un mosso d'esquadra por 'meter mano' a una periodista durante los 'castells' de Vilafranca
La periodista Claudia Climent.

Lo han trincado por meter mano.

Los Mossos d’Esquadra han detenido a uno de sus agentes, de 45 años, acusado de abusos sexuales por los tocamientos y vejaciones que denunció una reportera que este viernes cubría el concurso de castells (castillos humanos) de Sant Fèlix, en Vilafranca del Penedès (Barcelona).

Una periodista de La Xarxa de Televisions Locals, Claudia Climent, había denunciado haber sufrido acoso sexual mientras estaba trabajando.

El cuerpo policial autonómico catalán ya ha anunciado que abrirá un proceso interno contra el agente, que se hallaba fuera de servicio en el momento de los hechos

A través de las redes sociales, la mujer contó que un hombre le tocó el culo, le lamió y le mordió la oreja ayer mientras estaba cubrirendo la jornada ‘castellera’. Los Mossos ya han detenido el acosador, un tipo de 45 años que este 31 de agosto de 2019 va a pasar a disposición judicial.

Los hechos ocurrieron la tarde del pasado viernes 30 de agosto, durante la ‘Diada Castellera de Sant Félix’ en Vilafranca del Penedès (Alt Penedès).

La periodista estaba retransmitiendo la jornada para el programa televisivo ‘Castells en Xarxa’, con la labor de ir entrevistando ‘castellers’ y participantes de la jornada.

La colla de Castellers de Vilafranca en la diada de Sant Fèlix.

En un momento de la cobertura informativa, la periodista de acercó a un grupo de personas, explica ella misma, para entrevistarles.

«Un hombre con un polo rojo me ha cogido el micrófono, lo ha chupado y mordido de forma obscena».

«También al cabo de un rato un grupo de personas se han empezado a hacer fotos conmigo sin que yo tuviera ganas y me han cogido por todos los sitios».

Y finalmente apareció el acosador que la tocó, lamió y mordió sin su consentimiento.

«Un ‘casteller me cogió por la cintura, por el culo, y dijo que él también quería una foto conmigo».

Climent siguió trabajando, haciendo varias conexiones, y fue al llegar a casa que fue consciente de lo que le había ocurrido.

«Vi que me había afectado, sentí muchas ganas de llorar y mucho asco».

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