El panorama de la aviación española es desolador. acabaSr. O´Leary, presidente de Ryanair, tiene una fortuna de 500 millones de euros. Nada que objetar, salvo un detalle: gran parte de esa fortuna la ha hecho en España a base de subvenciones que pagamos todos para que los billetes sean tan baratos. Eso se ha llevado por delante a varias compañías españolas. La última ha sido Spanair, pero peligran seriamente las pocas que quedan, ya que en esas condiciones no pueden competir.
Y mientras aquí le ponemos la alfombra roja y le hacemos la ola, en países más serios como Alemania, Francia, Suiza o Gran Bretaña le tratan como lo que es: un pirata. Allí les niegan el acceso a sus mejores aeropuertos y, sobre todo, les fríen a inspecciones, cosa que si abren los links que pongo más abajo verán que es absolutamente indispensable.
Pero en España O´Leary se mueve como Pedro por su casa y se permite amenazar a ministros tranquilamente para que le bajen las tasas y le quiten inspecciones y normativas incómodas que a otros sí les aplican.
Ryanair tributa y no deja un euro en España pero muchos presidentes de comunidades autónomas se lo rifan y le suplican -después de soltarle mucho dinero de los contribuyentes- que no abandone sus aeropuertos fantasmas que nos han costado un pastón y que de otro modo estarían vacíos.
Y aquí no pasa nada (hasta que pase, es cuestión de tiempo), nadie investiga en qué condiciones vuelan sus aviones y sus tripulaciones y nadie les toca un pelo. Pero si raspas un poco la cosa da miedo:
http://laverdadderyanair.blogspot.com/
http://www.youtube.com/watch?v=S5BLkBeLj_o&feature=fvwrel
En cuanto a lo de volar con un sólo piloto o el resto de las ocurrencias y salidas de tono de O´Leary -como la que tuvo hace poco en Bilbao riéndose a la cara de los currantes en paro de Spanair, hasta el punto de que le tuvo que escoltar la Ertzaintza- no es sino publicidad gratuita, como esta otra: http://www.20minutos.es/noticia/393921/ryanair/felacion/gratuita/
es triste decirlo, pero a este paso dentro de muy poco no quedará ninguna compañía española.
