Hermosillo

Efrén Mayorga

Contingencias de una migrante

Corre, agáchate, tírate, levántate, sigue, vamos sigue; después de llegar hasta acá, se te hacen poco los 1800 dólares que das para que te pasen. Luego de vivir todo eso que se vive al cruzar sin papeles al otro lado, nunca se te olvida. Ya hace seis años que nos vinimos; mi hija es la que se quería venir… pero cómo la iba dejar venir sola.

Los esos (coyotes) hay de todo, a veces nos toca a uno y a veces muy mala suerte; a la Olguita la alboroto mi sobrina y su novio de ella y un amigo del novio.

Mire Usted, yo la estuve pensando toda la noche antes de darle permiso de que se fuera.

Cuando estábamos aquí cerca en la frontera le dije al señor: está bueno pues, se va mi hija pero yo también me voy con ella, entonces quedamos de salir a las once de ese jueves, ahí frente a la farmacia de la esquina. Estuvimos las tres mujeres juntas, unos de esos y al rato llegó otro de ellos, pero nunca llegaron ni el novio ni su amigo, así que salimos a medio día, tomamos por la vereda hacia el arroyo y por ahí caminamos todo el día hasta por las diez de la noche, córrele, agáchate, y arrástrate para cruzar la línea. La Nubia, de 23 años, iba bien encanijada por el menso aquel que nunca llego. Pero como le dije, por algo Nuestro Señor hace las cosas.

Eso fue como a media noche y tardamos como siete horas para pasar unos cochinos veinticinco metros.

Estaba todo sucio, lodoso, lleno de buñiga, zopilotes muertos, pero cada paso que dábamos, una atrás de otra, la pensábamos más de media hora porque enfrente estaban las camionetas de la migra o el helicóptero.

Ya como a las dos nos quedamos dormidos, pero a las seis me despertó como un fuego en la cara oscuro que me cegaba, algo rojo, y cuando abrí los ojos era el sol, y sentí tanto miedo.

Imagínese, si a esa hora quemaba el sol, cuando voltee a un lado de mí buscando a mi hija, mire a los dos señores que ya estaban tomando café y me ofrecieron una taza y no quise tomar, no se la acepté, les dije que muchas gracias, que no tomaba café. Si será uno, no oiga, soy de Veracruz, de ahí de Córdoba, usted creé.

Desperté a mi hija y a mi sobrina y ya nos seguimos caminando por toda la orilla del cerro, y nos decían los señores que no había que subirse mucho al cerro porque nos iban a ver, nos iban a localizar con sus binoculares o detectores, esos que usan para ver lo rápido que andan los carros.

Ya para medio día estábamos entrando al desierto y nos sentíamos contentas porque para el sábado en la tarde íbamos a llegar, al fin que ya habíamos cruzado la frontera. Y ahí nos íbamos despacito sin mucho platicar, cuando el viernes por la noche uno de ellos dijo, que ya que hacía mucho frío era mejor que todos durmiéramos pegaditos y juntitas para que así no nos vieran los sherifes, yo le dije… ¡ahhh sí! Pues, mire mija, que tenía en ese entonces veinte años, acuéstese aquí en mi izquierda y que la Nubia se acueste a un lado de usted, pegada a la pared del cerro… y usted oiga, si quiere acuéstese atrás de mi- si quiere- y el otro señor pues atrás de usted. Entonces ya no le gustó y se acostó dándome la espalda a mí y poniéndose enfrente del otro.

Ya para el sábado por la tarde se empezó a acabar el agua y el señor que mandaba dijo que íbamos a tomar de a poquito, pero algo pasó y el domingo muy temprano nos despertaron los grito de los dos, que con una bola de groserías estaban echándose la culpa por habernos perdido; así que el segundo que llegó en la esquina de la farmacia fue el primero en abandonarnos regresándose pa´tras.

Nos asustamos mucho por el último grito que le hizo: que se la iba a pagar, que ya sabía que le habíamos entregado la mitad de los 5400 dólares y que le diera su parte y el otro le dijo que sólo que terminara el trabajo completo…y pues haber si lo terminas le dijo el otro y se fue….

Ya por la tarde el señor nos dijo que sólo con el tapón de la botella nos mojáramos la boca y cuando estábamos por reclamar, que un fuerte ruido nos alertó a todas y volteamos para todos lados para buscar en dónde escondernos….

VER PARTE FINAL EN: Contingencias de una migrante…fin
http://blogs.periodistadigital.com/hermosillo.php/2007/03/20/contingencias-de-una-migrante-fin

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