Las vacaciones, el recreo, el asueto o el ocio es algo en lo que suelen concurrir y coincidir por igual, extremistas de izquierda, que extremistas de derecha; es una de las actividades del ser humano que no tiene color ideológico, al menos no debería tenerlo, pero bueno quien así lo forje que con su pan se lo coma. En este espacio de la tierra se acercan unos días de esparcimiento que no son cualquier cosa para desaprovecharlos.
Uno de los propósitos más importantes de este espacio es describir con la mayor veracidad posible los eventos conductuales, físicos y sociales en los que se desarrollan las personas en esta parte maravillosa del planeta que aún tenemos; por ello hay que referirse a un punto geográfico que no tiene comparación alguna para disfrutar de un merecido descanso de este primer trimestre del año que corre.
Baja California Sur, la península que es bañada por dos extraordinarios mares: el Océano Pacífico y el Mar de Cortés.
La formación de la Península de Baja California se debe a la existencia de placas tectónicas que datan del Período Jurásico, hace 140 millones de años. Sin embargo, la península tal y como la conocemos hoy, tiene su origen hace 2 millones de años cuando emerge a la superficie, convirtiéndose en una zona de altas montañas con un promedio de 3050 mts; en las cuales se encuentran descriptivas pinturas rupestres.
El testimonio más elocuente de su ocupación son las pinturas plasmadas en estas cavidades, las cuales, constituyen una de las cinco concentraciones de arte rupestre más importantes del mundo. Su singular estilo, su escala monumental (algunas alcanzan a medir más de 4 metros de altura), su estado de conservación y el gran número de sitios donde se encuentra, lo hacen motivo de orgullo para los sudcalifornianos. La zona de las grandes pinturas rupestres abarca 12 kilómetros cuadrados en la región central de la península y tiene su epicentro en la Sierra de San Francisco.
El sitio más accesible es la Cueva del Ratón a 37 km. de la carretera transpeninsular. también, cerca se encuentra La Cueva Pintada, Cueva de las Flechas o Boca de San Julio. Para visitar estas obras monumentales se requiere la compañía de un guía autorizado. El viaje es una experiencia inolvidable, y se puede realiza a través de una variedad de categorías de compañías de líneas de autobuses como Flecha Verde, ABC, Península y Suburcabos, que lo trasladan por un paisaje sorprendente y abrupto que, además de ofrecer belleza natural en abundancia, brinda la oportunidad de encontrarse en un enorme museo al aire libre dedicado al arte prehistórico.
El descubrimiento de la península.En las expediciones promovidas por Cortés en el Océano Pacífico, surgió una leyenda que motivó la búsqueda de estas nuevas tierras. Años antes del descubrimiento de la península, la gente de Cortés escuchó a los nativos de Colima hablar de una supuesta isla habitada sólo por mujeres, tal y como lo señalaba la leyenda europea de “California”.
El primero en pisar suelo sudcaliforniano fue Fortín Jiménez, quién al llegar se encontró con un paraíso vasto en perlas, playas hermosas, hombres y mujeres semidesnudos, muy diferentes a los nativos del altiplano mexicano. Un año más tarde, el 3 de mayo de 1535, Hernán Cortés navego por el golfo al que bautizó como Mar de Cortés y desembarcó en la bahía de La Paz, hoy capital de Baja California Sur, a la que nombró “Puerto y Valle de la Santa Cruz”. Aún cuando no fue el primer europeo en pisar tierras sudcalifornianas, actualmente, Hernán Cortés es considerado como su descubridor y la fundación de La Paz, se celebra en la fecha de su arribo a esta ciudad.
En Baja California Sur existen cuatro diferentes lugares para la observación de la ballena gris: la laguna Ojo de Liebre en Guerrero Negro y la laguna de San Ignacio (ambas dentro de la Reserva de la Biosfera Desierto El Vizcaíno), el estero de la Soledad en Puerto Adolfo López Mateos, y Puerto San Carlos en Bahía Magdalena, considerada como reserva natural.
Si usted se encuentra cerca de La Paz y de Los Cabos se recomienda ir a los puertos de López Mateos y San Carlos, a donde podrá llegar en 2 o 3 horas en autobuses el Águila o Península. Si está cerca de la frontera norte del estado o si prefiere viajar en avión, se puede tomar el vuelo de www.aeroméxico.com.mx, que sale desde Hermosillo, Sonora, que en 40 minutos lo lleva hasta Loreto y de ahí en autobuses ABC,con excelente servicio de alto turismo lo traslada en dos horas y media a compartir las tranquilas aguas con las enormes y maravillosas ballenas grises.
En el transcurso de la historia, la famosa bahía del puerto de La Paz ha sido visitada por conquistadores, piratas y misioneros. El primero de los intentos de conquista que sufrió la península sucedió el 3 de mayo de 1535 cuando Hernán Cortés pisó esta tierra a la que bautizó como Bahía de la Santa Cruz. Sin embargo la verdadera colonización sucedería hasta 1720 cuando los jesuitas, con su fuerza espiritual, doblegaron a los pobladores y construyeron la misión de Nuestra Señora del Pilar de La Paz.
En la actualidad la capital del estado de Baja California Sur es un bello destino que ofrece www.ecobajatours.com, con excelentes opciones de recreación, lo mismo para la práctica de actividades ecoturísticas, acuáticas y deportivas, cobijadas por el magnífico escenario de sus rosados atardeceres.
En 1535, con tres embarcaciones, 113 peones y 40 jinetes, el descubridor Hernán Cortés desembarcó en esta tierra, dándole el nombre de Bahía de la Santa Cruz, en honor a la fecha de su llegada. Fundó una colonia que no prosperó y debido a las constantes hostilidades con los indígenas, partió para exiliarse en el Puerto de Acapulco. En 1596, por acuerdo del Rey de España, Sebastián Vizcaíno fue comisionado para explorar la Baja California, desembarcando en la bahía de Santa Cruz la que rebautizó con el nombre de La Paz. Sin embargo, la verdadera conquista espiritual en este territorio tendría lugar hasta 1697 con la llegada del jesuita Juan María Salvatierra, quien fundó la primera misión dedicada a Nuestra Señora de Loreto.
Antes de la llegada de los españoles la peninsula de Baja California estuvo habitada por grupos indígenas nómadas como los pericúes en la región sur, los guaycuras en el centro, los cochimíes en la parte norte y algunos otros clanes hasta hoy desconocidos. Lo anterior queda de manifiesto con las pinturas rupestres que se han descubierto en las zonas montañosas de todo el territorio. En 1534 tuvo lugar el primer encuentro de los peninsulares con el español Fortún Jiménez de Bertadoña, quien desembarcó en este territorio y junto con su tripulación se dedicó a buscar perlas.(con textos de bcs.gob.mx)