Hermosillo

Efrén Mayorga

Sufre fraude electrónico

¿Qué es el robo de identidad? Si alguien le roba a usted su identidad, puede no darse cuenta que ha sucedido. Pero los efectos pueden ser serios.

El robo de identidad ocurre cuando su información personal, tal como su nombre, número de cuenta, se usan sin su conocimiento para cometer un fraude o robo.

Armados con la información personal de usted, los ladrones pueden realizar compras no autorizadas utilizando sus tarjetas de crédito, solicitar nuevas tarjetas de crédito y préstamos, cobrar cheques sin fondos, arrendar automóviles, o engañar a la autoridad, causando serios daños a su historial de crédito.

Existen dos métodos de robo de identidad:

1. El tipo más común de robo de identidad es cuando alguien utiliza tarjetas de crédito, tarjetas de débito, cheques o información de cuentas que ha robado para realizar compras o retiros de dinero de las cuentas. Probablemente usted detectará este tipo de robo cuando aparezcan cargos que no autorizó en su estado de cuenta de tarjeta de crédito o cuando se agoten las cuentas bancarias o de valores.

2. Con menos frecuencia, pero más peligroso, alguien puede abrir nuevas cuentas en su nombre utilizando su dirección, un número de seguro social robado, u otras formas de identificación personal, y realizar compras u obtener crédito en su nombre. Y si utilizan una dirección postal diferente, usted probablemente ni siquiera se percatará que existen las cuentas fraudulentas hasta que le rechacen crédito o revise su informe de crédito. Información de www.es.yourmoneycounts.com

El robo es el delito contra el patrimonio consistente en el apoderamiento de bienes ajenos, con intención de lucrarse, empleando para ello fuerza en las cosas o bien violencia o intimidación en las personas. Son precisamente estas dos modalidades de ejecución de la conducta las que la diferencia del hurto, que exige únicamente el acto de apoderamiento.

Quitar bienes en forma criminal, usando violencia en contra de la víctima del robo o colocándola en una situación en que tenga miedo de que haya violencia. Incluye dinero, cheques y bienes que le quiten a la persona durante el atraco.

La nota que a continuación se reproduce es sólo un ejemplo de lo que ocurre en general con la mayoría de los bancos, y que ha salido a la luz pública tal vez por la deficiencia de las personas encargadas de controlar este tipo de situaciones, lamentablemente.

Desaparecen su dinero del banco y no le quieren responder.- Juan Carlos Abaroa Heinecke es propietario de una empresa de proyectos, supervisión y construcciones termoligeras, en Hermosillo.

Hasta hace poco realizaba sus movimientos bancarios a través de su cuenta Banamex en línea, BancaNet, pero un día algo salió mal. Después de realizar un depósito en efectivo, el arquitecto intentó revisar su saldo, en la página de internet para lo cual, además de su nombre de usuario, password y número de cuenta de cheques debe ingresar los 10 dígitos aleatorios de su NetKey.

Ese 17 de julio, Juan Carlos Abaroa no pudo consultar su saldo porque en la página le aparecía un aviso que decía algo así como: “Disculpe, estamos en mantenimiento, favor de intentar de nuevo en 12 horas”, pero la situación se repitió los días 18 y 19 de julio.

El día 20, el empresario hizo el cheque con el que pagarían la “raya” de los albañiles y pagaría a sus proveedores, pero cuando el encargado fue a cobrarlo en la sucursal 4322 de Banamex, les hablaron para informales que en su cuenta sólo tenían 64.34 pesos.

Todo un viacrucis Sin darse cuenta, le habían sustraído de su cuenta de cheques 70 mil pesos por internet.

Clonación de tarjeta no pudo ser, asegura Abaroa, puesto que el plástico de esa cuenta nunca fue activado: Aún así, en tres retiros distintos, sus fondos fueron mermando en 5 mil, 50 mil y 800 pesos, que lo dejaron prácticamente en la “ruina” durante esos días.

De inmediato, Abaroa buscó recuperar sus 55 mil 800 pesos, y además de ir al banco, llamó a la línea 01 800 de Banamex, donde le dijeron que acudiera a la Procuraduría General de la República (PGR), pero de ahí lo enviaron directamente a la Condusef.

En la delegación de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) hizo su queja y también lo mandaron al Ministerio Público donde puso una querella en contra de Banamex y se levantó una fe de hechos.

En la Confusef, que es un organismo conciliador, Abaroa Heinecke pidió una aclaración de los hechos y solicitó la devolución de su dinero, para lo que se citó a la abogada de Banamex, quien después solicitó un plazo de 20 días para dar respuesta a su caso.

Cuando el plazo se cumplió, el 3 de agosto, la representante legal del banco, Esmeralda Serna le informó que los recursos retirados habían sido depositados en tres cuentas: La primera, de Banamex, a nombre de Esteban Acosta Rebolledo (5 mil pesos); la segunda de Karen López Ruiz, de Bancomer (50 mil pesos); y la tercera de Agustín Rebolledo Reyes (800 pesos), en una cuenta de de Banco Azteca.

Topó con pared. Pero no hubo más datos, la ubicación de las sucursales donde están registrados, u otro dato que le permitiera reclamar su dinero, le fue negado por ser “secreto bancario”.

-Pues, hasta aquí llegamos nosotros, dejo a salvo sus derechos.

Lo único que se necesita es hacer un arbitrio”, relata Abaroa que le dijo el conciliador de Condusef Ángel Omar Godínez Valdez, quien después le preguntó a Serna “abogada, cómo se hace el arbitrio”.

A pesar de haberlo solicitado, Juan Carlos, tampoco obtuvo la autorización de directivos de Banamex en Sonora para acceder a un préstamo por el monto robado y cumplir con sus compromiso de pago en la empresa, pues después del fraude no hubo un reembolso. Con información de Orietta Fupen, [email protected], del periódico www.expreso.com.mx, 8 de sep. 2007.

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