Son cinco proyectos carreteros los que detonarían la economía de la región fronteriza México-Estados Unidos, según propone el estudio de Competitividad y Áreas de Oportunidad presentado en la pasada Conferencia de Gobernadores Fronterizos.
Hecho por el economista Pedro Aspe Armella, de Protego Asesores, revela que para desarrollar esta franja compuesta por Sonora, California, Baja California, Arizona, Chihuahua, Coahuila, Texas, Nuevo México, Tamaulipas y Nuevo León, hace falta sinergia en cuestión de infraestructura.
No esta por demás recordar los datos que reciente se han dado a conocer en esta sección de periodista digital y periodistalatino.com, referente a que durante los últimos 20 años, la población fronteriza ha crecido rápidamente hasta alcanzar más de 11.8 millones de habitantes. Se estima que esta cifra se incrementará a 19.4 millones para el año 2020.
El noventa por ciento de la población fronteriza reside en catorce pares de ciudades hermanas interdependientes, incluidos los 23 accesos oficialmente reconocidos.
El plan consiste en los siguientes ejes carreteros: Noroeste de Sonora-Sur de California, Mar de Cortés-Texas, Río Bravo-Grande, Monterrey-Tampico y el corredor intermodal Sonora-Arizona.
El documento que contiene los resultados de la investigación cita que trabajar en una red de proyecto permite una coordinación más eficiente entre los gobiernos y el sector privado, y es posible obtener, con mayor facilidad, financiamiento para llevarlos a cabo.
“Un proyecto se vuelve más atractivo para los inversionistas si está conectado en una red de infraestructura bien planeada… apoyar la inversión en redes de proyectos puede reducir significativamente los costos administrativos y de control”, menciona.
El eje carretero Noroeste de Sonora- Sur de California tiene como proyecto principal el corredor Hermosillo-San Diego que comprende la ampliación del extremo Norte del cruce Tijuana-Caborca, del eje México-Nogales, en las secciones Caborca- San Luis Río Colorado y Mexicali-La Rumorosa, además del libramiento de Mexicali.
“El tiempo estimado de recorrido en esta vía es de aproximadamente 8.25 horas. Las mejoras en su nivel de servicio, derivadas de la propuesta, podrían incrementar ahorros de hasta 1.5 horas, así como un incremento considerable en el nivel de seguridad”, indica el estudio.
Entre sus obras complementarias estarían integrar la infraestructura en la franja fronteriza San Diego-Tijuana, hacer de Ensenada un puerto alterno en el Pacífico para servir al Oeste norteamericano e invertir en el almacenamiento y transmisión del gas licuado y energía eléctrica, etcétera.
El eje carretero Hermosillo-Chihuahua es el proyecto central de la ruta Mar de Cortés-Texas, mismo que implica su ampliación y modernización en el tramo Hermosillo-Yécora, Yécora-Cuauhtémoc, además de los libramientos Chihuahua y Cuauhtémoc.
El tiempo en el recorrido de esta ruta se modificaría de 13.25 horas a 7.7 horas aproximadamente; actualmente atraviesa la Sierra Tarahumara, uno de los 100 tramos carreteros más peligrosos de México, por lo que una mejor condición del camino reduciría la probabilidad de accidentes.
Sus proyectos complementarios son la conexión intermodal entre el corredor y el puerto de Guaymas, y mejorar la infraestructura de los caminos vecinos al puerto de entrada Juárez-El Paso, para desviar el tráfico hacia otros puertos alternos, entre otros.
El corredor Arizona-Sonora incluye el corredor intermodal Tucson-Guaymas que requiere el mantenimiento de la carretera Guaymas-Hermosillo y Hermosillo-Nogales, en Sonora, y de la carretera 19 en Arizona y la construcción del libramiento Sur de Hermosillo.
Implica además la ampliación del puerto fronterizo en Nogales, la rehabilitación de la red ferroviaria de Guaymas a Tucson, Arizona, y entre otros proyectos, la construcción de un recinto fiscalizador en el puerto sonorense con capacidad de inspección marítima para el libre tránsito por la frontera.
El eje carretero Río Bravo-Grande tiene como principal objetivo la ampliación de la carretera federal Matamoros-Piedras Acuña en los tramos Reynosa-Nuevo Laredo, Piedras Negras-Nuevo Laredo y Acuña-Piedras Negras.
El estudio identifica un plan complementario relacionado con mejorar la red local de caminos en Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas y Texas, lo que uniría a las ciudades de ambos lados de la frontera con el nuevo corredor carretero y la vía interestatal 10 en Texas.
Para el Este de la región, destaca el eje carretero Monterrey-Tampico cuyo corredor comprende la ampliación de la vía Linares-Victoria y el mejoramiento de la autopista Victoria-Tampico, lo que daría mayor competitividad al sistema de puertos Tampico-Altamira por servir a ciudades como Monterrey y Saltillo, Coahuila.
Entre sus proyectos complementarios estaría el eje carretero Tampico-Matamoros, un gasoducto en el mismo tramo, el corredor turístico del Golfo y el “cluster” tecnológico del Noroeste. Con información y textos de Sagrario Tapia, [email protected], para el periódico www.elimparcial.com