Los terribles acontecimientos ocurridos en la fronteriza ciudad de Tijuana, han causado enorme indignación a la sociedad mexicana en general y muy especialmente a los habitantes del novel y dinámico estado de Baja California.
Razón por la cual acudimos al sitio on line www.encuentro29.com, que dirige el destacado y profesional periodista Fernando Ruiz del Castillo, quien con casi 35 años de experiencia en el periodismo publica su colaboración intitulada “ ALGO CADA DÍA”, en la que se encuentran una serie de elementos que auxilian a obtener una real idea de la historia.
Opinión que a continuación se reproduce para que el lector se entere de primera mano del análisis certero de los hechos:
ALGO CADA DIA
Lo dijo mi General
Por Fernando Ruiz del Castillo / encuentro29.com
Día de publicación: 2008-01-17 / 22:50:34
La decisión con que las autoridades policíacas y del Ejército Mexicano enfrentaron ayer a cinco gatilleros que sumieron por varias horas en el caos a la ciudad de Tijuana y mantuvieron el interés nacional por casi tres horas, es digna de reconocerse.
Sin duda alguna que acciones como esta nos indican que entre los “buenos” existe también capacidad, carácter y preparación para enfrentar a los maleantes.
El parte de guerra fue, de acuerdo todavía con informes extraoficiales que deseamos estén equivocados, negativo para la autoridad con dos muertos y cuatro heridos mientras que por los enemigos el reporte es de una persona muerta y cuatro o cinco detenidos.
Qué bien por la autoridad y por nuestro glorioso Ejército Nacional cuya intervención fue definitiva para el éxito del operativo y sobre todo, la detención de los cuatro o cinco sicarios, entre ellos un policía municipal y otro ministerial.
Sin embargo, tampoco es para que una situación de este tipo se aproveche mediáticamente tratando de confundir a la sociedad bajacaliforniana, al asegurar que el enfrentamiento es resultado de la presión que las autoridades aplican ya sobre los grupos delictivos del Estado.
No nos engañemos.
Lo cierto es que fue una situación meramente circunstancial producto de la soberbia de los grupos delictivos que de manera abierta envían el mensaje directo de que aceptan el reto y que quieren la guerra.
Este operativo no fue producto de un trabajo de inteligencia como lo marcan los cánones de seguridad y como, al parecer, finalmente comenzará a hacerse luego de la instrucción girada por el gobernador José Guadalupe Osuna Millán para proceder cuanto antes a un cambio de estrategia.
Que quede claro que no con esto pretendemos quitar méritos el éxito del operativo, pero que tampoco se vale que el Estado nos quiera ver la cara con eso de que los delincuentes están desesperados porque ya los traen en jaque.
Nada más falso que eso.
Los criminales están decididos a responder el reto y continuar con esta guerra pues ellos, al fin y al cabo, no tienen nada que perder.
Los mensajes que se escucharon a través de la radio de la Policía Municipal eran provocaciones y advertencias de que los ataques seguirán, de que están dispuestos a seguir cueste lo que cueste y caiga quien caiga.
Estoy cierto, como seguramente usted amigo lector lo estará, que si la inteligencia hubiese funcionado, los dos malos elementos participantes en el enfrentamiento hubieran sido detectados, identificados y detenidos antes de que todo esto ocurriera.
Afortunadamente en esta ocasión el Ejército se hizo cargo de la situación porque tal vez, de otra forma, esos dos policías jamás hubiesen sido identificados y muchos menos detenidos.
Esto confirma lo que con seguridad y firmeza declaró el general Sergio Aponte Polito, en el sentido de que policías municipales y ministeriales son los que conforman los grupos de secuestradores y comandos negros que operan en la Zona Costa.
Un botón basta de muestra.
Ojalá ahora sí escuchen a mi General y en lugar de echarle tanta crema a los tacos, se pongan a trabajar en serio y con inteligencia como ordenó ya el gobernador Osuna.
Agradecemos de antemano al diario digital encuentro29.com la información proporcionada al público lector; a todos lo interesados se les recomienda ingresar a
http://www.encuentro29.com/index.php
Este mismo sitio tiene una sección denominada Rinconera en la cual se inserta en esta oportunidad el siguiente texto:
DESCONFIANZA
¡Que nadie entre! ¡Retírense!. La orden directa de los mandos del Ejército se transmitió a través de las frecuencias de radio de las diversas corporaciones policíacas. El cerco militar se tendió rápidamente a lo largo de cuatro cuadras para impedir que los sicarios “cercados” en una casa de seguridad de Tijuana, pudieran escapar. Pero también para que policías municipales, ministeriales y federales no pudieran entrar. La desconfianza es evidente. El Ejército bajo el mando en Baja California del General Sergio Aponte Polito, no confía en las policías civiles. Y sus razones tendrán. Por lo pronto ayer, la muestra quedó en Tijuana. ¡Que nadie entre! Fue la orden. Y se cumplió. Ahora sí hubo detenidos. Un policía municipal y el otro ministerial, entre ellos. A lo mejor es por eso.