Yaquis a Europa. Álamos, Sonora. Llegaron retrasados al Mercado de Artesanías por un percance mecánico del “Mayitos”en que viajaban. Pero se bajaron contentos de ese camión porque acaban de recibir una invitación para llevar su Danza del Venado a Europa.
El grupo de yaquis procedentes de Pótam que vinieron ayer a Álamos para compartir sus tradicionales danzas, están entusiasmados porque han sido invitados a participar en un festival que se realizará en Sevilla, “La ciudad de la música”, el 13 y 14 de diciembre de 2008.
Tienen casi todo un año para prepararse, tramitar sus pasaportes y buscar los apoyos para asistir a esa celebración con sus rituales de la Danza del Venado y Pascola.
Orgullosos de sus tradiciones, este grupo de yaquis proveniente de Pótam participó ayer en el FAOT 2008, Festival “Alfonso Ortiz Tirado”:
DANZANTE DEL VENADO: Andrés Buitimea F.; PASCOLAS: Rosalino Valenzuela, Régulo López C.; MÚSICOS: Ismael Castillo, Álvarez Francisco Iván Castillo Ismael Castillo Rendón; CANTORES: Inés Álvarez Ramírez Óscar Álvarez Buitimea, Manuel Álvarez Flores, Joaquín Barceló Matuz, Pedro Betame Cota. Con información de Martín Contreras, publicada por limparcial.com (PH)
La Danza del Venado
Malichi, malichi, malichi
Ciervo, ciervo, ciervo
Yeu se gueye cai tuca aniapo
Al mundo va saliendo de noche
Ca into segua bampo yeyegue
Ya no juega el agua ni la flor
(se repite varias veces)
Tuca aniapo yeu ne sica saila
Me salí, mi hermano
Cauni tucatane vichacane yeu
De noche en su mundo
Ne sica saila
Más no vi la noche y me fui, hermano
Ca into segua bampo yeyegue
Ya no juega el agua ni la flor
(se repite varias veces)
Teweli nom u cau na bichaca
Más no vi la nube azul en el cerro
Caupo ne yeu ne sica saila
Y me salí, mi hermano
Sewau ne chasime
Y voy siguiendo la flor
Machi jecapo yeu ne sica
De día me salí con el viento fresco
Tau na tule saila machiga jecata
Y en verdad me gustó, mi hermano
Tua na tule saile
El viento fresco
Machigua jecapo ne yeu ne sica
Y en verdad me gustó, mi hermano
Sewau ne chasime
El viento fresco.
Danza del Venado.- La danza más representativa del Estado de Sonora, y que ha caracterizado a nuestra región a través de los años, es la llamada Mazoyiwua, o danza del venado; consiste en una danza indígena atribuida a la cultura yaqui.
Vestimenta La indumentaria del venado consiste en un calzón o pantalón y un rebozo que les cubre de la frente a la espalda, este se sostiene con un cinturón del que caen pezuñas de venado; en las pantorrillas se enrollan hilos de capullos secos de mariposa que le dan un sonido peculiar a los movimientos de los pies descalzos.
En las manos portan dos sonajas de dulce, con las que marcan el ritmo; el danzante se cubre la cabeza con un trapo blanco, y coloca sobre éste una cabeza disecada de venado adornada con cintas. El individuo que la ejecuta ha de representar a un venado al grado de casi convertirse en dicho animal.
Instrumentos. cada instrumento utilizado durante la danza es parte de una simbología sobre la vida y la muerte representadas en el venado y todo lo que hay a su alrededor.
Ba-a Jiponia: un tambor que representa el latir del corazón del venado
Raspadores Jirurquias: la empalizada seca que atraviesa siendo, corriendo ágil y con cautela
Tanávaris o tenebois: el oído, sentido característico del venado que lo mantiene siempre alerta
Kubaje: respiración agitada
Sonajas o Ume Ayam: nerviosismo y temblor
Rosario: los misterios de la vida
Cinturón o Riijuutiam: la alegría y ligereza del venado
Son dos músicos de «hirúkiam», el primer músico domina los cantos primitivos y los entona en dialecto yaqui. Los instrumentos del danzante, producen sonidos de tierra, agua y aire, ya que son completamente silvestres y naturales.
Danza Comienza con la música que toca la flauta de carrizo y un tambor, aparece el venado con el sonido de las sonajas, la actitud del danzante es imitativa a los movimientos del animal; es entonces cuando inicia una batalla, donde el venado fulminado por la flecha inicia una lucha contra la muerte. Aunque le faltan las fuerzas y desvanece, se levanta trémulo, el tambor que se escucha representa los latidos su corazón. El venado, tembloroso se niega a morir, siente fuertes sacudidas en su cuerpo, espasmos y calambres hasta que a pesar de su intento por levantase, todo resulta fallido y queda totalmente inerte.
Alrededor se escucha el sonar de los instrumentos y los cantos, dando pie a que el danzante, se convierta de alguna manera en el médium del espíritu del venado, interpretando así sus pasos y movimientos, los cuales pueden ser tímidos, cautelosos, ariscos y juguetones, dándole una característica muy especial y colorida a la interpretación de la danza. Con información de http://www.sonoraturismo.gob.mx/danza-sonora.htm.
El grupo Yaqui que habita una región situada en las márgenes norte y sur del río Yaqui suma más de 10,000 almas. Los yaquis considerados como «sometidos» al gobierno federal están distribuidos en los pueblos de Cócorit, Bácum, Torín, Vícam, Tótam, Huíribis y Belem, y los considerados como «alzados» están internados en la sierra.
Es relativamente fácil ponerse en contacto con los yaquis «sometidos», pues existen poblaciones numerosas a la orilla de la vía del Ferrocarril Sud Pacífico, a la altura de la estación de Vícam. Hay además pequeños núcleos de yaquis distribuídos en algunos distritos del norte y sur del Estado, pero el núcleo principal vive, como ya dijimos antes, a lo largo del río Yaqui.
Pótam es un campamento militar que está situado a 12 kilómetros de Vícan y a 2 kilómetros del río Yaqui en su rivera norte. Está integrado por cerca de 1,500 habitantes (1933), familias yaquis y familias «yoris» (como llaman los yaquis a blancos y mestizos). Es raro ver mezclados a yaquis con «yoris».
Aquí, como en todos los demás poblados, tratan de aislarse siempre de ellos y hacen vida independiente. Las mujeres son trabajadoras y se dedican a los quehaceres de la casa y a cuidar sus niños. Los hombres son de complexión fuerte y de elevada estatura.
En general, parecen ser características de esta raza el color de la piel, moreno rojizo; ojos pequeños, de mirada penetrante, ligeramente rasgados hacia arriba, como los de los individuos de raza asiática; nariz aguileña; boca de labios delgados pero dibujados vigorosamente.
En su trato con los blancos, los yaquis son absolutamente reservados, herméticos, debido a la desconfianza que sienten hacia los blancos y mestizos. Solamente estando profundamente convencidos de que el objeto que uno persigue no les puejudica en nada, se resuelven a contestar discretamente a las preguntas que se les hacen.
La indumentaria de las mujeres consiste en enagua de olán, blusa, zapatos y rebozo sobre la cabeza. Tienen preferencia por los colores brillantes. Los hombres usan por lo general pantalón de mezclilla, camisa blanca o de color y sombrero de palma, de copa pequeña y alas arriscadas, o sombrero texano; indistintamente usan zapatos, huaraches o van descalzos. Investigación: Francisco Dominguez; Regiones de los Yaquis, Seris y Mayos, Abril y Mayo 1933. Elaboró: David Rojas-Marzo 2000. http://www.folklorico.com/danzas/venado/venado.html