Hermosillo

Efrén Mayorga

Meden agan

La cuesta de enero esta a punto de concluir- ah que descanso- más sin embargo uno se entera de que el mundo se encuentra al borde de una recesión económica la cual podría afectar en el empleo de los mexicanos, el envió de remesas de los queridos, ahora si verdad- paisanos y en la producción, compra y venta del petróleo nacional.

En otras palabras el mundo de pronto se vuelve una replica de la vivencia cotidiana de muchas señoras en su hogar; de tantas y tantas amas de casa que no les alcanza el gasto para alimentar a los tres o cuatro miembros de su familia.

La democracia estadunidense y las democracias parlamentarias sin duda alguna que son creaciones intelectuales de Solón; por algo ha sido considerado uno de los siete hombres más sabios del mundo griego.

En los actuales tiempos no se distingue un personaje, vaya no sólo eso, sino que ni siquiera algún organismo que de alguna manera pudiera llenar los zapatos de tan acreditado ser humano.

Es verdad lo que se afirma, de que resulta verdaderamente increíble lo cercano que está de las constituciones democráticas contemporáneas exitosas lo que, con enorme visión, prescribió hace más de dos mil seiscientos años éste sorprendente líder intelectual griego.

Abolió las draconianas leyes que los jueces imponían a las mayorías con excepción de aquello que eran nobles; abolió las deudas; libero a los hombres y sus familias que habían sido esclavizados por no pagar lo que debían. Compro y repatrió a quienes habían sido vendidos al extranjero. Hizo que fuera ilegal prestar dinero sobre la seguridad de la persona.

Y como bien señala Philippe Gigantés, en su obra “Una breve Historia del mundo”, la legislación de Solón apoyaba firmemente a la familia, así como la procreación y educación de los hijos. Decreto que a los hijos a quienes su padre no les enseñara un oficio no tenían la obligación de mantenerlo cuando éste llegara a la vejez.

Los hijos de quienes morían en combate habían de ser criados y educados por el estado.

Prohibió las dotes. Los matrimonios no deberían ser por dinero, sino por un amor apasionado que conduzca a engendrar hijos. Una novia sólo necesitaba llevar tres mudas de ropa y pequeños artículos personales a la casa de su esposo.

Por ley, si un hombre incapaz de tener relaciones sexuales se casaba con una heredera, ella tendría el derecho de dormir con cualquier hombre de su clan que fuera de su preferencia. Por consiguiente, el hombre impotente tendría que desistir de casarse con una heredera o someterse a la vergüenza de ver a su esposa copulando con cualquier miembro del clan que ella deseara.

No sólo abolió las deudas; quiso estimular la actividad económica además de la agricultura. A quienes emigraban a Atenas con toda la familia para dedicarse a un oficio se les otorgaba la ciudadanía.

Creó e impuso tributos a burdeles estatales, lo que impulsó la industria turística de Atenas. Leyes o decretos de un modo muy parecido a las que se aplican en muchos países de la actualidad. Lea usted sino:

Para hacer las importaciones más baratas, Solón devaluó la moneda al añadir treinta por ciento de plomo a las monedas de plata atenienses.

Pero no todo fue placentero para este insigne personaje; narra la historia que cuando preparaba la Constitución, le platico a sus amigos más íntimos, Conon, Cleinias e Hipponicus, que no expropiaría las tierras de los ricos, pero aboliría todas las deudas:

Los tres “amigos de confianza”, grandes codiciosos todos ellos, de inmediato pidieron en préstamo inmensas sumas de dinero. Cuando se publicó el decreto que abolía las deudas, se negaron a pagar a sus acreedores. De este modo, se fundaron las tres mayores fortunas de ese país del mediterráneo.

Circularon rumores (sin duda le suena a algo parecido) desagradables de que Solón se había confabulado con sus amigos para ganar dinero. Pero pronto se descubrió que a él mismo se le debía grandes sumas de dinero que no pudo cobrar porque había cancelado todas las deudas.

*Se le pregunto se había dado a la ciudadanía las mejores leyes. No, fue la respuesta, sólo lo mejor que podrían aceptar. A lo que añadió: “No hagas ninguna ley que no puedas hacer cumplir”.

Como muchos aseguran, esto es la esencia de la democracia en la actualidad. El pueblo escoge sus leyes. Los legisladores saben que su legislación no durará mucho tiempo si el pueblo posteriormente vota contra ésta.

Las siete grandes naciones y sus países satélites saben que ya no pueden continuar mediatizando a la población con supuestas reglamentaciones que sólo se aplican cuando así conviene a sus propios intereses.

El sistema democrático aún es joven y le queda mucho para su perfeccionamiento y posterior transformación en otra forma de organización y convivencia social; por ello habrá de ser muy difícil la persistencia de imponer criterios mercantiles o comerciales sobre las necesidades y requerimientos propios de la humanidad.

Las grandes empresas; las casas de bolsas; los neodictadores centroamericanos o africanos; los autores, intelectuales y operativos, de los S11 en los Estados Unidos o M1 en España, los atentados suicidas en medio oriente o la India, nadie ninguno de ellos o todos juntos podrán socavar el sistema democrático que por muchos años habrá de gobernar en el mundo entero.

La economía -o una desaceleración económica- sólo es un instrumento más de la humanidad.

Su apego a la razón por encima de la pasión, explica la voluntad de Solón para desafiar lo tradicional, juicio por el cual es considerado como el mayor legislador de todos los tiempos; su divisa: meden agan – nada en exceso-. Con información y texto del libro “UNA BREVE HISTORIA DEL MUNDO, el poder y la codicia” del autor Philippe Gigantés; editorial Océano de México, S. A. de C. V. 2002.

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