En contadas ocasiones se han reunido el Presidente actual y un expresidente de Mêxico, al menos publicamente; esta vez la reportera, Ivvone Melgar, reporta tres notas del encuentro de Felipe De Jesùs Calderon Hinojosa con Ernesto Zedillo Ponce de Leòn, en Davos, Suiza.
Aqui se repoducen dos sin modificaciòn, salvo recortes repetitios por razones de espacio.
Las notas, que traen a la memoria la pelicula que protagonizan los famosos actores mexicanos Gael Garcias y Diego Luna y que aùn esta en cartelera, creo que se llama rudo y cursi, se publican el periòdico Excelsior:
Gobernar es el infierno. A pregunta de Ernesto Zedillo, el Presidente matiza que se siente muy cómodo con la oposición
DAVOS.— El presidente Felipe Calderón afirmó durante el Foro Económico Mundial que “cuando estás gobernando, estás en el infierno”.
Durante un encuentro en el que se debatieron las perspectivas de América Latina para salir de la crisis económica, el ex mandatario mexicano Ernesto Zedillo —quien moderaba el debate—, preguntó al actual Presidente: “¿Cómo te sientes haciendo frente a la oposición?”.
—Alguien dijo que estar en la oposición es como estar en el cielo, pero cuando estás gobernando, estás en el infierno. Sin embargo, lo importante es que me siento muy cómodo con la oposición porque ha tenido una actitud muy responsable —respondió el panista—. Ahora lo comprendo a usted mejor que antes.
Zedillo, quien tuvo que enfrentar la crisis de 1994-1995, que implicó una devaluación de más de 100 por ciento del peso y detonó una desaceleración internacional conocida como “efecto tequila”, le recordó un dicho a Felipe Calderón: “Cuando a Estados Unidos le da catarro, a nosotros nos da neumonía, y ahora parece que a Estados Unidos le dio neumonía. Entonces, ¿qué vamos a hacer en esta ocasión?”
—Bueno —respondió el mandatario—, probablemente también a nosotros nos va a dar neumonía.
Al referirse a la postura que México defenderá para enfrentar la recesión actual, Felipe Calderón explicó que “una de las cosas que podemos hacer es rechazar el proteccionismo de manera decidida, porque esa puede ser la amenaza más grave en esta situación”.
Aseveró que esta postura ya la ha compartido con el presidente estadunidense, Barack Obama, quien —dijo— está de acuerdo con el planteamiento.
Calderón a Zedillo: “ahora lo entiendo”.El gobernante mexicano le preguntó al ex mandatario si extraña la Presidencia: “En este momento, no”, le contestó
DAVOS.- “Déjenme aprovechar este momento”, pidió el ex mandatario mexicano Ernesto Zedillo, dirigiéndose al presidente Calderón, cuando en su rol de moderador del Foro Mundial Económico le lanzó la pregunta que calificó de personal: “¿Cómo te sientes haciendo frente a la oposición?”
Zedillo evocó lo “muy duro y muy difícil” que fue el trato con la oposición del PAN en su sexenio, cuando Calderón era líder de la misma.
El presidente declaró sentirse “muy cómodo… Alguien dijo que estar en la oposición es como estar en el cielo, pero cuando estás gobernando, estás en el infierno. Pero lo importante es que me siento cómodo con la oposición, porque ha tenido una actitud responsable”.
Enumeró las reformas pactadas en el Congreso y finalmente matizó: “Sí, algunas veces es difícil, y ahora lo comprendo a usted mejor que antes. Y lo siento. Pero también me sentía muy cómodo como líder de la oposición en aquel tiempo. Eran tiempos difíciles, usted recordará”.
Zedillo cerró la presentación: “¡Sí, claro que me acuerdo!”
Enseguida Calderón describió ese periodo: “Tuvimos una tremenda crisis en aquel entonces. Pero en fin, muchas gracias por la pregunta”.
Como ocurre en el Foro Económico Mundial de Davos, ambos hablaron en inglés.
Con más canas y un encorvamiento pronunciado, el ahora académico de la Universidad de Yale era el dueño del escenario en el que se discutieron las perspectivas de América Latina para salir de la crisis económica.
Se presentó como docente, pero enseguida recordó que durante seis años ocupó la silla en la que ahora estaba Calderón.
“¿La extrañas?”, reviró el ejecutivo mexicano en el salón estelar de este espacio que anualmente congrega a gobernantes, inversionistas y gerentes de los negocios en boga.
“En este momento, no”, contestó Zedillo, considerado aquí como uno de los principales expertos del manejo económico mundial y su rebote latinoamericano.
Con su respuesta, el hombre que gobernó a México entre 1994 y 2000, el presidente que cerró un ciclo de 70 años de régimen priista, aludió a la crisis económica global. Y en referencia a ésta, su primera interrogante condujo a Calderón a reconocer el diagnóstico de gravedad antes rechazado.
“Presidente Calderón, tenemos un dicho en nuestro país que es, bueno, cuando a Estados Unidos le da un catarro, a nosotros nos da neumonía, y ahora parece que a los Estados Unidos le dio neumonía. Entonces, ¿qué vamos a hacer en esta ocasión?”, planteó el moderador.
“Bueno —respondió el mandatario— probablemente también a nosotros nos va a dar neumonía”.
Calderón habló en seguida de su inconformidad con las “malas noticias” que había escuchado este viernes. Y precisó que, a diferencias de otras coyunturas adversas, la actual venía de Estados Unidos.
“En el pasado usamos muchas expresiones, como la crisis del Tequila, la crisis de la Samba, la crisis del Tango; pero esta vez no sé cómo llamarla, podría ser… No sé… la crisis de Big Mac o algo por el estilo”, comparó.
Aunque en la mesa participaron además el presidente de Colombia, Álvaro Uribe, y el secretario general de la Organización de Estados Americanos, José Miguel Insulza, el pinponeo Zedillo-Calderón se impuso.
Apenas el miércoles ambos almorzaron en privado. Este viernes, hicieron pública su cercanía y confianza.
Hubo incluso ocasión para el respaldo. Y no sólo porque Zedillo le puso el balón al gobernante panista para que defendiera su estrategia de seguridad, sino porque hizo público su rechazo a las visiones estadunidenses que ponen en duda la viabilidad del Estado mexicano. Para subrayar esta postura, antes del interrogarlo sobre la posibilidad de ganarle al narco, caustico, hizo gala de sarcasmo:
“Hace unos días, un analista en Estados Unidos tomó la situación en México y luego dijo que estaba llegando a ser un Estado fallido… A mí me parece que ese individuo probablemente sea el mismo que le dijo al presidente Bush que había armas de destrucción masiva en Irak. Pero, en todo caso, sirva esto para expresar mi repulsión por esa declaración.”
En su momento, Zedillo jugó al abogado del diablo al cuestionar al presidente si en el G-20 defiende los intereses mexicanos o asume las preocupaciones de “nuestros hermanos y hermanas de América Latina”.
Eso le permitió a Calderón adelantar su postura en Londres, en abril, en favor de recapitalizar las instituciones multilaterales y así apoyar el financiamiento de la región.
La camaradería del ex presidente con el presidente fue interpretada por el colombiano Uribe como un cambio político de fondo: “Parece que la oposición ya no está tanto en la oposición”.
Zedillo acotó: “Sí, pero somos de partidos distintos”.
Calderón recibió comodamente los señalamientos zedillistas. Su tradicional arqueo de cejas ante situaciones adversas apenas se asomó. Sólo para ilustrar su actitud frente a la crisis, dijo apostarle a la defensa, sin dejar de lado la ofensiva.
“No quiero hablar de la selección de futbol de México: hay noticias malas…”, dijo sobre la derrota de 1-0 contra Suecia el martes.Con informaciòn y texto de Ivonne Melgar para www.exonline.com.mx