Cae otra banda asesina del joven Fernando Marti. La SSP Federal presentó a la banda de Los Petriciolet.
Versiones de amenazas ensombrecen la reunión del gabinete de seguridad
Detienen a asesinos de Fernando Martí. La secretaría de Seguridad Pública Federal informó que detuvieron a los integrantes de la banda de los Petriciolet, los cuales secuestraban a sus víctimas con sus chóferes y guardaespaldas, a los cuales después ejecutaban.Luis Cárdenas Palomino, Coordinador de Inteligencia y Prevención del Delito de la dependencia, dio a conocer que al menos se les atribuyen la muerte de ocho de sus víctimas.
En conferencia de prensa, el funcionario federal dio detalles sobre los secuestros que llevó a cabo esta banda, por lo que fue transmitido uno video de la confesión de Abraham Soto García, el cual detalla lo sucedido cuando fue secuestrado el hijo del empresario Alejandro Martí.
La imagen presenta a Soto García dando todos los detalles de cómo fue el secuestro y muerte del chofer, además de que fue a través de los medios de comunicación que se enteraron quien es la persona que habían secuestrado y que el guardaespaldas estaba vivo. La SSP-federal desde el año 2005 tiene ubicado a Abel Petrociolet, el cual no esta detenido. http://www.milenio.com/node/251369, http://www.milenio.com/node/251435
Audios:
http://interactivo.eluniversal.com.mx/
external/podcast/products/audios/marti.mp3
(Para escuchar el audio copie el linck completo e insertelo en su bucador)
La narración del asesino:
http://www.milenio.com/portal/tv_player.php?ec=FtdmRwOkkFmI8084sepLFivA6JFrxgrM&vt=La%20narración%20de%20Noé
Se envían refuerzos militares a la guerra contra La Familia. Para el gobierno federal, Michoacán se encuentra en “estado de contingencia”, por lo que requiere del concurso de voluntades para frenar la ofensiva del cártel de La Familia contra la Policía Federal (PF). Por ello, el presidente Felipe Calderón ha ordenado a las fuerzas armadas que refuercen sus acciones en esa entidad y en otras como Chihuahua, donde se presentan olas de violencia, revelaron fuentes del gabinete de seguridad nacional, tras una reunión sostenida ayer en Los Pinos.
Según las fuentes consultadas, en el encuentro algunos asistentes mostraron preocupación porque en las últimas horas funcionarios de alto nivel han recibido amenazas por parte del crimen organizado.
Esto ocurre mientras las secretarías de la Defensa Nacional (Sedena) y de Marina (Semar) plantearon condiciones para su participación en el combate al crimen organizado al lado de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) federal, y de inicio se negaron a continuar los llamados operativos conjuntos.
Las instituciones castrenses plantearon en días pasados que, en todo caso, marinos y soldados actuarán solos contra objetivos específicos, aun en acciones de interés para la dependencia que dirige Genaro García Luna, siempre que se les entregue la información que posea la SSP federal para evitar filtraciones o actos de corrupción que deriven en acciones fallidas.
Tanto Sedena como Semar han considerado que los ataques contra la Policía Federal (PF) en Michoacán, Guerrero, Guanajuato y Veracruz han sido efectivos porque los criminales están utilizando tácticas paramilitares… Pero también se ha puesto de relieve la necesidad de llevar a cabo una depuración de la corporación que está bajo las órdenes de la SSP federal. http://www.jornada.unam.mx/2009/07/17/index.php?section=politica&article=003n1pol
En el nombre de Dios. Fue el sábado 11 de julio en Morelia, en las instalaciones de la Policía Federal, tras la detención de Arnoldo Rueda Medina, apodado La Minsa. Preso, el jefe de sicarios de La Familia Michoacana esperaba ser trasladado a la ciudad de México cuando un comando de sus asesinos atacó la base para rescatar a su jefe. Lanzaron granadas de fragmentación, como las que utilizaron el 15 de septiembre durante la celebración de El Grito de la Independencia en esa capital, y dispararon con armas de alto poder.
-Están atacando también a tus hijos, -le dijo uno de sus guardianes, haciéndole ver que en el ataque, sus cuatro hijos menores, totalmente aterrorizados, corrían alto riesgo de perder la vida.
-Que sea lo que Dios quiera -respondió sin vacilación.
Su vida, la de sus hijos, la de todos, las había depositado en las manos de Dios. La paradoja era algo menos que divina para el jefe de los sicarios que inauguró hace unos años la temporada de decapitaciones de sus adversarios, provocando el mismo terror que los Kaibiles, el cuerpo militar de élite de Guatemala entrenado con las experiencias estadounidenses de Vietnam, solían hacer con los guerrilleros durante los años duros de la guerra civil en aquella nación en los ochenta.
La detención de La Minsa provocó una semana de enfrentamientos de La Familia contra las fuerzas federales, pero no fue el síntoma, sino la enfermedad. Su arresto fue consecuencia de una intensificación de las operaciones en Michoacán, que comenzaron a dar resultados desde abril, cuando se detuvo a Rafael Cedeño, el jefe de la organización responsable de la zona de Lázaro Cárdenas, durante una reunión familiar donde había 120 personas, una tercera parte de las cuales fue detenida.
El grupo, vinculado a los hermanos Beltrán Leyva -quienes importaron a los Kaibiles para enfrentar en su momento a Los Zetas-, recurrió a ellos para desplegar mantas amenazantes por todo el país en contra el presidente Felipe Calderón, advirtiéndole que con las familias nadie se metía. Las fuerzas de seguridad militar y civil, habían golpeado estructuras familiares del cártel michoacano, metidas en el narcotráfico, pegando sobre la muy frágil línea de flotación de ese grupo criminal para el que la protección a la familia, precisamente, era su mayor preocupación.
Cuando el grupo se presentó en sociedad en 2000, en ese entonces de la mano del Cártel del Golfo y Los Zetas, amenazaron y forzaron a los dueños de los periódicos michoacanos a que les publicaran un desplegado donde prometían erradicar el ice, una droga sintética que en ese entonces fabricaban sus primeros enemigos, Los Valencia, y ofrecieron terminar con los secuestros y las extorsiones. Expulsaron a quienes secuestraban y extorsionaban, para poderlo hacer ellos mismos.
-Los van a matar -insistió el guardián de El Minsa, pidiéndole que ordenara a sus sicarios detener el fuego.
-Que sea la voluntad de Dios -reiteró.
El Minsa no era una gota de agua en el desierto. Desde el narcocatecismo de las aulas al narcotráfico en las calles no había un gran trecho. A lo largo de los años, un número no determinado de acólitos se incorporó a las filas de La Familia Michoacana, perfectamente ideologizados en que si para salvar a sus familias había que matar a todos los que consideraban sus enemigos, eso harían. En ellos no tenía cupo para el arrepentimiento ni la duda.
Una cereza en el pastel la dio este miércoles Servando Gómez Martínez, otro segundo mando del cártel, quien habló a un programa al aire de CB Televisión, para amenazar. «Una cosa sí le voy a decir -le dijo al periodista Marcos Knapp-, también me defiendo. Si me (quieren detener), si alguien va a atacar a mi padre, a mi madre (o) a mis hermanos por buscarme a mí, me van a encontrar, pero de otra manera. Yo le pido a Dios, que es el único que quiero que me juzgue, (que) nunca voy a dejar que nadie me agarre en la Tierra y espero que Dios me dé esa oportunidad». Esa oportunidad, en tiempo y espacio, ya comenzó a correr.”
Parte del texto de la columna política “Estrictamente Personal” de Raymundo Rivapalacio, rrivapalacio, www.ejecentral.com.mx. que se publica en el periódico El financiero el día de hoy, http://impreso.elfinanciero.com.mx/pages/Ejemplar.aspx?IdNota=258645
Retales.
1. INFILTRACIÓN. Lo grave de la ejecución de los 12 federales en Michoacán es que se trataba de efectivos de inteligencia, agentes infiltrados denunciados desde adentro por lo que los sicarios fueron por ellos, los secuestraron y ejecutaron;
2. REACCIÓN. No se sabe si los pistoleros de La Familia fueron a rescatar a su jefe detenido en Morelia, o a ejecutarlo. El ataque fue contra una camioneta blindada en la que lo tenían a él, a su esposa y a sus dos pequeños hijos. Y el ataque de los sicarios fue contra esa unidad blindada;
3. CONTRAINTELIGENCIA. Antier por la mañana se publicó que los federales retrocedían en Michoacán cuando ya iban hacia aquella entidad los refuerzos enviados por el gobierno federal. ¿Qué mensaje se quiso mandar? ¿De parte de quién?
Texto de la columna En Privado que escribe Joaquín López-Doriga, en el periódico Milenio, http://impreso.milenio.com/node/8609376