Hermosillo

Efrén Mayorga

Cómo Analizar un Debate Político

++Cómo analizar y qué ver en el debate de hoy entre presidenciables
++Galaería de estereotipos: Depredadores, señores del universo, legalistas, nadadores, gatos huidizos, benefactores universales

Hoy se llevará al cabo el segundo y quizas último debate entre los cuatro aspirantes a la presidencia de la república mexicana.

Razón por la cual someto a su consideración algunos aspectos que se pueden tomar en cuenta para analizar y ver un debate político en la televisión de México.

Por lo general los debates se realizan con el propósito de dar a conocer el proyecto o propuesta de gobierno de los candidatos a una elección popular pero en realidad, hasta ahora, sólo han servido para tres cosas:

1.- Sacar los trapitos al sol de cada contendiente; golpearse, humillarse unos a otros, faltarse el respeto entre sí para ver si con ello logran conquistar el voto del televidente.

2. Gastar el dinero a lo tonto

3.- Tratar de atraer a su causa el voto de las persona que aún duda a quién darán su voto; en otras palabras: intentar de atraer a su causa a los indecisos.

“El debate es un instrumento que permite que el votante evalúe opciones políticas, ya que puede confrontar y comparar al mismo tiempo las ideas, los perfiles y las imágenes de los candidatos” dice B. Marín, autor de diversos estudios sobre los debates políticos.

Sin embargo la experiencia muestra que los debates no han cumplido con las expectativas de dar a conocer los proyectos de gobierno, ya que se concentran en el enfrentamiento, incluso, personal, entre los candidatos que participan en él.

Pero como ya son una realidad en nuestro país, a continuación presento ante usted una serie de datos que he recabado como elementos de análisis del debate que esta noche se llevará al cabo en la ciudad de Guadalajara, entre las personas que aspiran a presidir la República Mexicana; entre las personas que quieren dirigir los destinos de más de cien millones de habitantes, a saber:

Josefina Vázquez Mota, Enrique Peña Nieto, Andrés Manuel López Obrador y Gabriel Quadri de la Torre.

El debate en TV

Se sitúa entre dos modalidades extremas: el género propiamente expositivo, cortés y académico, y el esencialmente polémico, más del gusto de muchos espectadores.

El debate de TV es un combate sobre dos frentes. El primer frente es el que aparece en la pantalla del espectador: locutor A contra locutor B, contra locutor C y contra locutor D y asi en infinitum

Pero hay un segundo frente que es el de cada locutor ocandidato frente a todos los telespectadores, adversarios, amigos e indecisos; divididos a su vez por segmentos y categorías sociodemográficas.

Cómo examinar el escenario del debate

En primer lugar hay que tener en cuenta o examinar el contexto físico en el que el debate tendrá lugar: marco o escenario, emplazamientos previstos para cada locutor, tiempo.

Analizar el contexto lógico, es decir el campo de las ideas, los espacios semánticos en los que presumiblemente se van a situar y mover las líneas argumentativas.

Los grandes temas de la política que interpelan a los ciudadanos y ante los que cada candidato ha de posicionarse. O por el contrario los que van a tratar de evitar.

La finalidad declarada del debate electoral debiera ser poner el dedo sobre la llaga de los problemas del país (recesión más que probable, política territorial, seguridad pública, seguridad nacional, emigración e integración, salud, educación, investigación, terrorismo, etc.).

Cada candidato presenta las soluciones que contempla el programa de su partido para que el ciudadano sea informado y pueda marcar su preferencia.

Sin embargo lo que realmente imprime “el aquí y el ahora” a la dinámica del juego interactivo son las motivaciones íntimas de los locutores o candidatos.

La psicología de la persona entra aquí en contribución: su adrenalina, su temple, la energía que aporta al debate y su resistencia emocional para encajar.

Qué se debe de observar en un debate:
Los posibles movimientos del juego. Para alcanzar su peculiar y amplia variedad de objetivos, los jugadores van a efectuar movimientos sobre cuatro espacios:

– El de los enjuegos concretos.Quién le va a decir que cosa a cada quien.

– El sicológico: por ejemplo, tentativas de dominar o de imponerse sobre el otro en el debate.

– El dialéctico: los razonamientos o argumentaciones potenciales. Aquí conviene un análisis de contenidos).

– El de la comunicación: el control del uso de la palabra.

Las secuencias de movimientos de cada jugador serán espontáneas o seguirán estrategias y tácticas preprogramadas antes del encuentro. ¿Qué estrategias son posibles a priori, y cuáles son previsibles de parte de tal o tal jugador?

GALERIA DE ESTEREOTIPOS

Son interlocutores que por su carácter obligan al adversario a subir la guardia.

Todo parecido con alguno de los candidatos a la presidencia, del pasado o del presente, sería casi fortuito. Algunos locutores de la vida real responden a varios estereotipos a la vez.

DEPREDADORES. El depredador se siente con derecho a dirigir y a decidir porque es él quien tiene razón. El poder le es debido porque se siente el mejor. Eso le da naturalmente derecho a criticar y agredir y a asfixiar el razonamiento del otro.

GATOS HUIDIZOS. Cordiales, elocuentes pero poco seguros de sí mismos. A veces reprimidos, reservados y poco seguros de sí mismos, y a veces locuaces. Huidizos. No tienen muchos escrúpulos en desdecirse.

BIENEFACTORES UNIVERSALES. Pretenden ayudar, pero no dan nunca algo por nada y sin retorno. Se aprovechan del otro, y llegan a pensar que lo hacen por buena fe. Son peligrosos por sus actitudes frailunas.

SEÑORES DEL UNIVERSO. Gente capaz y responsable, firmes y decisivos pero capaces también de aplastar a quien se interponga en su camino.

LEGALISTAS. Siempre con leyes y cifras en la mano. Superordenados, precavidos, analíticos, fríos, tozudos, minuciosos y lentos para decidir.

NADADORES. Emotivos, sociables, reactivos. Les gusta agradar. Pero intentando manipular. Optimistas. Se adaptan, pero no se mojan por nada.

Con información del Maestro Blas Lara Lunes, 28 de Enero 2008 – 08:52

Los debates en México
Aunque el formato se hizo común más de 30 años después, el primer antecedente fue en 1961, un año después del encuentro Kennedy–Nixon. En Monterrey, un político de apellido Calvi, candidato del PAN a la diputación federal, retó al del PRI y sí se acordaron los términos del debate, pero el priísta no se presentó. Poco después, en el Distrito Federal, otros dos candidatos, Antonio Vargas McDonald del PRI y Tomás Carmona del PAN, discutieron frente a las cámaras de televisión (Sánchez de Armas, 2007). Pero fue el 12 de mayo de 1994 el inicio de la práctica de este tipo en México. En este debate participaron Diego Fernández de Cevallos, por el Partido Acción Nacional (PAN); Ernesto Zedillo Ponce de León, por el Partido Revolucionario Institucional (PRI) y Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano por el Partido de la Revolución Democrática (PRD). Los partidos pequeños no fueron convocados.

Las expectativas generadas en torno a los debates se vieron frustradas en los ejercicios realizados durante la contienda electoral del año 2000. Se llevaron a cabo dos debates, el primero tuvo lugar el 25 de abril y participaron Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano (Alianza por México), Francisco Labastida Ochoa (PRI), Vicente Fox Quesada (Alianza por todos), Gilberto Rincón Gallardo (PDS), Porfirio Muñoz Ledo (PARM) y Manuel Camacho Solís (PCD). Al igual que en 1994, a este segundo debate no se invitó a los tres candidatos de los partidos pequeños a participar.
Nuevamente, en el marco del proceso electoral de 2006, se registraron dos debates presidenciales. El primero se realizó el 25 de abril y no participó uno de los seis candidatos. En esta ocasión, a diferencia de los años anteriores, fueron él y su equipo de campaña quienes decidieron no acudir al encuentro. Andrés Manuel López Obrador (Coalición por el Bien de Todos) justificó “su inasistencia al debate porque es parte de su estrategia y porque sus adversarios sólo lo iban a atacar” (Ramos, 2006). Los participantes fueron Felipe Calderón Hinojosa (PAN), Roberto Madrazo Pintado (Alianza por México), Roberto Campa Cifrián (Partido Nueva Alianza), Patricia Mercado Castro (Partido Alternativa Socialdemócrata y Campesina). El segundo debate se realizó el 6 de junio de 2006 y en esa ocasión sí participaron todos los candidatos. El enfrentamiento no estuvo ausente, característica principal del debate político-electoral transmitido por televisión

Para poder analizar la práctica de los debates político-electorales transmitidos por televisión es necesario entenderla como un ejercicio de la comunicación política, respetuosamente me permito recomendar a usted el magnífico trabajo denominado:

LOS DEBATES POLÍTICO-ELECTORALES TELEVISADOS EN MÉXICO EN LA VOZ DE DOS GENERACIONES Y VOTANTES: UN ESTUDIO DE RECEPCIÓN EN EL ÁMBITO DE LA COMUNICACIÓN POLÍTICA cuya autora es Rebeca Domínguez Cortina Universidad Autónoma de la Ciudad de México
Se presentan los resultados de un estudio de recepción en el ámbito de la comunicación política, ver en http://www.gmjei.com/journal/index.php/GMJ_EI/article/viewFile/330/268
Otra fuente de información consultada para esta colaboración es Los debates políticos en televisión (I) del catadrático Blas Lara, consultar en:
http://www.tendencias21.net/negociacion/Los-debates-politicos-en-television-I_a3.html

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