+Los presuntos pasajeros son:Susana Bernal Rivas, Adriana Gesabel Cruz Méndez, Isaac Pérez Bonn, Sergio David Franco y Manuel Eduardo Rodríguez Benítez.
+En los documentos oficiales aparece como propietario Jorge Salazar Ochoa, quien compró la aeronave en unos 350 mil dólares
+Pasajeros del avión destruido en Venezuela podrían estar ligados al cártel de Sinaloa
+Reitera Osorio Chong que se ha pedido a las autoridades venezolanas proporcionar toda la información
Información en poder de órganos de inteligencia del gobierno mexicano estima que los cinco pasajeros que viajaban en el avión que fue destruido por el gobierno venezolano podrían estar relacionados con el cártel de Sinaloa, y aunque se trabaja en la identificación real de los ocupantes de la nave con matrícula XB-MGM, la Procuraduría General de la República (PGR) está a la espera de información de la nación sudamericana, para determinar si inicia una averiguación previa.
En el mismo sentido, el titular de la Secretaría de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, indicó en entrevista radiofónica que lo que hemos pedido al gobierno de Venezuela es que nos den toda la información sobre la aeronave destruida, al tiempo que aclaró que la intención de las autoridades mexicanas no es defender un avión, si estaba o no lleno de droga, sino saber si hay mexicanos (involucrados en el hecho) y si existen responsabilidades.
Por su parte, la bancada del PAN en el Senado le exigió al gobierno de Enrique Peña Nieto que le retire a Venezuela su apoyo para obtener un sitio temporal en el Consejo de Seguridad de la ONU, mientras no proporcione información satisfactoria y con base en pruebas, relacionada con la aeronave de matrícula mexicana incinerada en una pista clandestina del estado venezolano de Apure.
Sin embargo la posición del blanquiazul fue rechazada por el coordinador de los senadores del PRI, Emilio Gamboa, quien en lo único que coincidió con Acción Nacional fue en la demanda de que se aclare el incidente y se diga qué pasó con los tripulantes.
Mientras tanto, funcionarios que participan en el gabinete de seguridad nacional revelaron que instancias militares y civiles han obtenido información que relacionaría a los presuntos ocupantes del avión modelo Hawker Siddeley –al parecer socios de Joaquín El Chapo Guzmán– con integrantes de grupos criminales que operan en Sudamérica.
Las fuentes consultadas refirieron que antes del vuelo que la llevó a Venezuela, la aeronave –piloteada por el capitán Alfredo Chávez Padilla y como copiloto Mauricio Pérez– había realizado viajes a entidades del Pacífico, luego a Nuevo León y Querétaro, de donde partieron con documentos falsos algunas personas que inicialmente fueron identificadas como Susana Bernal Rivas, Adriana Gesabel Cruz Méndez, Isaac Pérez Bonn, Sergio David Franco y Manuel Eduardo Rodríguez Benítez.
Funcionarios de la PGR indicaron que el Ministerio Público Federal espera obtener información del gobierno venezolano para tener mayores detalles de los ocupantes de la nave, que fue destruida porque supuestamente llevaba un cargamento de cocaína. Información original de Gustavo Castillo, Georgina Saldierna y Víctor Ballinas, del portal del Periódico La Jornada, Miércoles 13 de noviembre de 2013, p. 19, http://www.jornada.unam.mx/2013/11/13/politica/019n1pol
Certificó Aeronáutica jet misterioso el 31 de octubre. Apenas el 31 de octubre, la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) otorgó el certificado de aeronavegabilidad al jet privado con matrícula XB-MGM, aeronave que ahora investiga el gobierno mexicano tras la sospecha de que el nombre del dueño es falso, los pasajeros y la tripulación utilizaron identificaciones apócrifas y que el gobierno de Venezuela asegura que en él se trasladaba cocaína.
En los documentos oficiales aparece como propietario Jorge Salazar Ochoa, quien compró la aeronave en unos 350 mil dólares y debió someterla a un mantenimiento total que le llevó un mes en los talleres ubicados en Monterrey y costó alrededor de 400 mil dólares.
Salazar Ochoa presentó ante las autoridades aeronáuticas, para obtener el certificado de su avión, su credencial del IFE con una dirección ubicada en la ciudad de Villa de Álvarez, Colima; sin embargo, se trata de una casa de interés social y en la que habita un profesor de escuela.
El certificado de aeronavegabilidad, con el número 20133303, tiene vigencia por un año, hasta el 30 de octubre del 2014, y se autoriza al jet Hawker Siddeley DH-125-400A, con número de serie NA713, porque “se considera que reúne condiciones de aeronavegabilidad mientras se mantenga y utilice de acuerdo con lo que antecede y las limitaciones de utilización pertinentes”.
El documento fue firmado por el verificador Francisco Javier Acosta y por el comandante de aeropuerto de Monterrey, representante de Aeronáutica Civil, el capitán José Mario Chávez Gaona.
El documento, del cual tiene copia 24 HORAS, permite al jet realizar operaciones por instrumentos, pero no puede llevar a cabo operaciones visuales nocturnas y transportar hasta ocho pasajeros.
De acuerdo con la ley y con distintas fuentes consultadas, obtener el certificado de aeronavegabilidad es un proceso lento y el que se requiere presentar distintos documentos que demuestren la situación legal de la aeronave y sus operaciones, además comprobantes de la identidad del o los propietarios.
Sin embargo, las primeras investigaciones del gobierno mexicano ponen en duda de que Salazar Ochoa sea un nombre real.
Además, los cinco pasajeros que hicieron un primer vuelo en ese jet desde Querétaro hasta la Isla de Bonaire, en Las Antillas, utilizaron identificaciones falsas, lo mismo que la tripulación, por lo que hasta ahora se desconocen sus nombres reales y su paradero.
Este jet fue destruido por el ejército venezolano el lunes 4 de octubre, después de que lo obligaran a descender por ser sospechoso de tráfico de drogas. La versión oficial de ese país es que la tripulación y pasajeros lograron huir y que la aeronave transportaba cocaína.
Aeronave no pasó por Centroamérica.
Ni Guatemala, ni Honduras, ni Colombia tienen registro de que la aeronave mexicana con matrícula XB-MGM, derribada la semana pasada en Venezuela, hubiera ingresado a su espacio aéreo o tuviera permiso de internación en estos países.
Los protocolos internacionales indican que cualquier aeronave que tenga intención de sobrevolar o entrar a un país, tiene que notificar el ingreso o el cruce al Control de Tráfico Aéreo para que no se considere una violación al espacio aéreo.
Voceros de la Dirección de Aeronáutica Civil de Guatemala dijeron que “no había ningún plan de vuelo registrado o permiso de internación en nuestro país, por consiguiente, esta aeronave no pasó por acá, ni aterrizó ni despegó en Guatemala”. Además dijeron que por el tamaño de la aeronave no podía pasar desapercibida.
Hasta el momento no se ha detectado el registro de algún mexicano en las fechas del incidente en algunos hoteles de la Isla Bonaire, donde información no oficial de los servicios de tránsito aéreo de las Antillas indicaron que el jet aterrizó, para después viajar a Honduras. Información original María Idalia Gómez e Itzel Reyes Noviembre, 13, 2013 1:25 am del portal de noticias del periódico 24-Horas, http://www.24-horas.mx/certifico-aeronautica-jet-misterioso-el-31-de-octubre/