+ Palabras de Peña Nieto, durante la Condecoración del Águila Azteca al presidente de Uruguay
+Palabras del señor José Mujica, presidente de Uruguay, durante la Condecoración Águila Azteca
+Discurso de apertura de la II Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac)
La Habana. En el discurso de apertura de la II Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) el presidente de Cuba, Raúl Castro advirtió: “’seguimos regidos por un orden internacional injusto y excluyente en el que las amenazas a la paz y la injerencia externa, continúa (…) los centros del poder no se resignan a perder el control de esta rica región ni renunciarán a los intentos de cambiar el curso de la historia en nuestros países para recuperar la influencia perdida y beneficiarse de nuestros recursos”.
La intervención del líder cubano inició con la solicitud de un minuto de silencio a los presidentes y jefes de Estado en honor del venezolano Hugo Chávez, quien auspició la conformación de este mecanismo de diálogo y concertación regional.
Único orador en la ceremonia inaugural, Raúl Castro destacó que no obstante los desafíos impuestos por la crisis internacional a todas las naciones del orbe, los países de la Celac han podido mantener la cohesión y »hemos ido acercando nuestras posiciones y a pesar de las inevitables diferencias, el espíritu de mayor unidad en la diversidad, que debe ser el fin último», se ha mantenido.
Entre los países de la Comunidad -puntualizó- hay pensamientos distintos e incluso diferencias, »pero la Celac ha surgido sobre el acervo de 200 años de lucha por la independencia y se basa en una comunidad de objetivos y no en la sucesión de meras reuniones ni coincidencias programáticas sino en una visión común de la patria grande que sólo se debe a sus pueblos».
Así, y con la sencillez conmovedora de un programa donde el discurso del líder cubano sólo tuvo como preámbulo la entonación del himno nacional y una suite instrumental con fragmentos de temas antológicos de a lírica latinoamericana a cargo de la Orquesta de Música Popular de la Escuela Nacional de Música, esta Isla puso su carta de presentación ante los 25 mandatarios presentes en los trabajos de esta Cumbre.
Como es costumbre en la retórica de los líderes de la Revolución cubana, Raúl Castro Ruz ilustró con datos estadísticos concretos, la enorme desigualdad social y los enormes retos y asignaturas pendientes de los países latinoamericanos con sus sociedades.
En América Latina y El Caribe, la tasa de pobreza alcanzó a 28.3 por ciento de la población, o sea 164 millones de personas, y la pobreza extrema a 11.3 por ciento, lo que equivale a 66 millones de sus habitantes.
“’Pero lo más preocupante es la pobreza infantil -documentó- que afecta a 70.5 millones de niños y adolescentes, de ellos 23.3 en pobreza extrema”.
Al mismo tiempo, el 10 por ciento más rico de la población recibe el 32 por ciento de los ingresos totales mientas que el 40 por ciento más pobre recibe sólo el 15 por ciento.
Por ello, enfatizó, »los pueblos de América Latina y El Caribe demandan y requieren una mejor distribución de las riquezas y los ingresos, el acceso universal y gratuito a una educación de calidad, el pleno empleo, memores salarios, la erradicación del analfabetismo, el establecimiento de una verdadera seguridad alimentaria, sistemas de salud para la totalidad de la población, derecho a una vivienda digna, al agua potable y al saneamiento».
Todos, aseguró, son objetivos alcanzables. Además se refirió a problemas específicos que enfrentan varios países de la región, y planteó plena solidaridad con Argentina en sus reclamo de las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich y también a Ecuador frente a las demandas de empresas trasnacionales en tribunales internacionales.
Al mismo tiempo, expresó agradecimiento por el respaldo a Cuba ante el bloqueo de más de medio siglo impuesto por Estados Unidos.
Y de nuevo, Raúl Castro hizo patente que la región permanecerá incompleta »mientras falte en ella el escaño de Puerto Rico, nación hermana genuinamente latinoamericana y caribeña que padece una situación colonial».
En estos momentos, los presidentes participantes en la Cumbre se encuentran en una sesión a puerta cerrada, acompañados sólo de sus cancilleres. Por Rosa Elvira Vargas, enviada de La Jornada, http://www.jornada.unam.mx/ultimas/2014/01/28/continuan-amenazas-a-la-paz-y-la-injerencia-externa-en-al-castro-4381.html
+Palabras del señor José Mujica, presidente de Uruguay, durante la Condecoración Águila Azteca
Señor Presidente:
Me va a perdonar, yo ni siquiera uso corbata. Estoy medio cohibido con esto.
Don Enrique:
Estamos por una para salir. Cuando empiezan estas cosas es porque te falta poco. Yo le tengo que agradecer a México.
Me tocó ser muchacho en aquellos tiempos cuando cantaba Jorge Negrete y llegaban aquellas matinés interminables y el cine mexicano llegaba al Río de La Plata, con su color, con su fuerza. Después, empezábamos a despertar y sabíamos de los dolores de la República española y lo que significó México.
Después, andando y andando en la historia de nuestra América, cuántos latinoamericanos perseguidos, recalaron bajo el pabellón mexicano.
Cuánta gente del mundo, exiliados, recogió México.
Y fuimos construyendo una imagen, una historia, de ese país peculiar que nos había llegado por Jorge Negrete y por Cantinflas, ese fenómeno de la comunicación de nuestra juventud.
Hoy, sabemos que pertenecemos a una nación que no ha podido construir todavía, y que yo no veré, y que se asoma tarde en sus estertores a un mundo que se está aglutinando en grandes unidades, en el marco de una civilización que le da al hombre medios inconmensurables como jamás ha tenido en la historia de la tierra.
Nunca el hombre ha tenido tanto, nunca han sido tantas las posibilidades de erradicar la pobreza, la miseria, de prolongar la vida, de defender a la naturaleza.
Nunca el hombre acumuló tanto conocimiento, pero el hombre no puede gobernarse a sí mismo, todavía.
Sigue pensando en letra chica, y los gobiernos, nosotros, cada cual preocupado en su presupuesto, en su aventura, en sus desafíos y todos son válidos, pero hay una agenda estridente de problemas mundiales, que ningún país puede arreglar sólo, ni ningún estadista, y que está determinando cada día que pasa, la vida, muy lejos de la voluntad real que pueden ejercer los gobiernos.
El mundo se aprieta, las fuerzas de la producción se han multiplicado.
Estamos en el marco de una civilización de carácter avasallante, que ha traído y ha despertado todos estos formidables poderes, pero tienen la capacidad de autodestruirnos.
Tal vez nunca los hombres han tenido tanto; tal vez nunca ha habido tanta gente infeliz en la soledad multitudinaria de nuestras grandes megalópolis; con una falta de cariño elemental, con una enorme soledad en el medio de la multitud.
Lo bueno no viene sólo con lo bueno. Lo bueno viene entreverado con otros desafíos.
Le está llegando a la humanidad esta hora, no puede dejar de pensar en espacios chicos, en país, en localidad, porque esas son las fronteras humanas del hombre.
Pero a gritos necesitamos pensar en especie, cuál es el destino de la especie humana arriba de la Tierra; a dónde vamos, hacia dónde convergemos; cuál es el papel de este animalito arriba de la Tierra.
Como decía, creo que Franklin, animal constructor de herramienta, que por construir herramienta supo multiplicar la fuerza de trabajo y acumular el trabajo de otro.
Pero en la misma manera que multiplicaba herramientas, multiplicó armas, y al multiplicar armas pudo someter a hombres, y pudo inventar la esclavitud y las otras formas; y siguió creciendo, y siguió colonizando, y ha venido colonizando todo este planeta.
Y a dónde vamos. A dónde va nuestra humanidad dentro de 200, 300 años cuando se tenga que preocupar del Helio 3 y cosas por el estilo, porque todo es posible para el talento humano, siempre y cuando tenga capacidad de autogobernarse como especie.
Por eso, yo le agradezco, le agradezco de corazón este homenaje y esta medalla que en realidad es un regalo a mi pueblo.
No puedo ser otra cosa que hijo de la peripecia de mi pueblo. Nacido en una esquina del sur, pequeña, coqueta, penillanura.
Nada es exagerado, ni siquiera la maternidad. Y por eso somos pocos, exquisitamente pocos.
Por eso, gracias señor Presidente.
Me siento un amigo de corazón de México. Por razones culturales, por los compatriotas en el exilio recalaron allí, algunos compañeros de mi alma, otros compatriotas todos.
Sé lo que ha significado el pan, el albergue, el cariño y el respeto que sembró México por todas partes.
El mundo se está apretando y tendremos que andar cada vez más cerca, inequívocamente.
Los latinoamericanos llegamos tarde a la hora de esta civilización occidental no muy cristiana; formidablemente agresiva, la que vuelvo a repetir casi abandonó el colonialismo y lo sustituyó con el bolso de compra y el (inaudible) como modo universal.
Para qué colonialismo si estamos recontra colonizados en nuestra manera y afán de comprar y morimos mirando la vidriera y consagrados por las tarjetas.
Para qué.
Si nos sujetamos solos, salvo que seamos capaces de construir cultura, libertad y fraternidad frente al egoísmo.
Un abrazo a todos, a todos los que están acá, a los cubanos, a los mexicanos, a mis compatriotas.
A todos mis compatriotas en el sentido amplio.
Gracias.
Martes , 28 ene 2014 20:10. http://www.jornada.unam.mx/ultimas/2014/01/28/palabras-del-senor-jose-mujica-presidente-de-uruguay-durante-la-condecoracion-aguila-azteca-6287.html
++ Palabras de Peña Nieto, durante la Condecoración del Águila Azteca al presidente de Uruguay
Señoras y señores:
Muy buenas tardes a todas y a todos ustedes.
Agradecemos, el Presidente Mujica y un servidor, la comprensión por la, espero no tan prolongada, espera para tener este homenaje en favor y en honor del señor Presidente de la República hermana del Uruguay.
Pero el evento del que venimos se ha prolongado. De hecho, lo abandonamos antes de que concluyera el primer encuentro que hemos sostenido Presidentas y Presidentes de los países de la región latinoamericana y del Caribe.
Pero no puedo dejar de reconocer aquí, en la participación del Presidente Mujica, su vehemencia y la defensa que hizo a la posición claramente en favor de encontrar en este espacio de diálogo, que hemos creado en la CELAC y que pareciera un tema o un evento común, él lo ha señalado, me lo venía compartiendo, es algo que ha tomado décadas, la construcción de un espacio de diálogo y de acercamiento entre los países latinoamericanos y del Caribe.
Por eso, me congratulo de participar en este evento, de encabezar esta ceremonia en la que habremos de otorgar la Medalla Águila Azteca al excelentísimo señor Presidente de la República Oriental del Uruguay, José Alberto Mujica Cordano.
En este encuentro, me da mucho gusto saludar a varios representantes de la comunidad intelectual, académica y de distintos sectores de la sociedad uruguaya que están aquí, acompañando a su Presidente.
Saludar, también, a quienes representan a nuestro país, tanto en el ámbito diplomático como representantes de otros sectores de la sociedad mexicana.
Y también saludar y agradecer la hospitalidad de quienes representan a la República hermana de Cuba, a quienes están hoy, aquí, entre nosotros, y que agradecemos su presencia.
Señores representantes de los medios de comunicación.
Señoras y señores:
México es un país profundamente identificado y comprometido con las mejores causas y anhelos de la comunidad internacional. Y de manera especial, con aquellos que compartimos las naciones latinoamericanas y caribeñas.
Los pueblos latinos, además de impulsar valores fundamentales, como la paz, la libertad, la tolerancia y la cooperación, también nos sentimos identificados en la lucha permanente por lograr un desarrollo equitativo, justo y armónico para nuestras sociedades.
En este esfuerzo colectivo, grandes mujeres y hombres han forjado el alma latinoamericana que nos une desde México hasta la Patagonia.
Me refiero a talentos ejemplares cuya vida y obra son fundamentales en la identidad americana.
Libertadores como Simón Bolívar, José María Morelos o José Artigas, así como pensadores y poetas universales como José Martí, Octavio Paz o Mario Benedetti, entre otros.
En la actualidad, su tenacidad y ejemplo nos siguen motivando para continuar trabajando por la justicia y la equidad en nuestra Patria común, que es América Latina.
Precisamente, uno de estos luchadores sociales es nuestro amigo don José Mujica, quien desde su temprana juventud y con gran audacia asumió la vocación de convertirse y ser un agente transformador de su país.
En incontables ocasiones, la vida lo llevó por senderos arriesgados que pusieron al límite su voluntad e, incluso, lo privaron de libertades fundamentales.
Sin embargo, por más ardua que fue la prueba, José Mujica se levantó, una y otra vez, para seguir andando el camino.
Y cito textualmente lo que han sido sus palabras: Yendo liviano de equipaje, como él mismo ha dicho, de esta forma ha aprendido a atesorar lo más sencillo y, a la vez, lo más importante de la vida.
Uno de los mensajes más importantes de nuestro homenajeado es que tenemos que seguir soñando y creando, día a día, la región moderna, productiva, competitiva y de mayores oportunidades para quienes forman parte de la sociedad latinoamericana.
En este ideal, el pueblo charrúa se ha convertido en un gran referente del carácter y determinación que inspira a América Latina y el Caribe.
Uruguay suma más de 10 años de crecimiento económico con estabilidad. Además de ello, se han impulsado políticas sociales que han hecho de este país el más equitativo de América Latina.
Señor Presidente:
Bajo su liderazgo, Uruguay se ha distinguido por ser un país conciliador, que contribuye decididamente a la unidad de los pueblos latinoamericanos. Es admirable su forma de entender y hacer política.
Su experiencia y filosofía de vida, lo hacen un gran estadista de nuestro siglo.
Como hombre sobrio, líder social y ciudadano del mundo, estoy seguro de que usted seguirá siendo ejemplo para ésta y las futuras generaciones de uruguayos y latinoamericanos.
Señoras y señores:
La Condecoración de la Orden Mexicana del Águila Azteca es el máximo reconocimiento que el pueblo de México otorga a quienes han realizado grandes aportaciones en el porvenir de nuestra Nación y del mundo entero.
En este acto, también le brindamos nuestro mayor agradecimiento por ser, el Presidente Mujica, un verdadero amigo y un gran aliado del pueblo mexicano.
De manera especial, valoramos su apertura y disposición para compartirnos experiencias exitosas, como lo ha sido el Plan Ceibal, que inspiró un programa similar en nuestro país y que nos está permitiendo llevar computadoras a niños de quinto y sexto de primaria en México.
Desde hace más de 180 años, y a pesar de la distancia geográfica que aparentemente nos separa, Uruguay y México siempre hemos sido y seremos pueblos cercanos.
Uruguay fue el primer país que visité oficialmente como Presidente de México, debido a la importancia que mi Gobierno otorga a nuestra relación.
Estoy seguro de que Uruguay y México serán actores responsables y proactivos en la construcción de una región latinoamericana más fuerte, más unida y más próspera.
Por todas estas razones, como Presidente de México, es un honor imponer este día al excelentísimo señor José Alberto Mujica Cordano la Condecoración de la Orden Mexicana Águila Azteca.
Muchas felicidades.
Y gracias por la amistad que dispensa al pueblo de México.
Martes, 28 ene 2014 21:38, http://www.jornada.unam.mx/ultimas/2014/01/28/palabras-de-pena-nieto-durante-la-condecoracion-del-aguila-azteca-al-presidente-de-uruguay-8915.html