García Márquez deja con nosotros su obra: Peña Nieto
+Gabo, renovador de Latinoamérica
+Los presidentes de México y Colombia coincidieron en reconocer que, con su obra, García Márquez renovó la literatura latinoamericana.
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+Se va un grande, pero se queda con nosotros la obra de Gabo: EPN
El presidente de México, Enrique Peña Nieto, encabezó el homenaje póstumo al autor colombiano Gabriel García Márquez en el Palacio de Bellas Artes, al referise que el escritor partió, pero deja como legado sus letras.
Gabriel García Márquez falleció el pasado jueves a la edad de 87 años en su casa de Jardines del Pedregal después de convalecer por 10 días tras su salida de un hospital.
El titular del Ejecutivo federal, acudió acompañado por su homólogo de Colombia, Juan Manuel Santos, quien arribó esta misma tarde al territorio nacional para estar presente en el evento en memoria del escritor.
Peña Nieto indicó que varias generaciones han soñado y deleitado con las historias y relatos del Premio Nobel de Literatura, y llevó al realismo mágico a su máxima expresión; con ello Gabo colocó a la literatura latinoamericana a la altura de las letras mundiales.
El titular del Ejecutivo apuntó que millones de personas en el mundo han amado al continente americano gracias a las letras de Gabriel García Márquez, mismas que han sido inspiración para personas que se iniciaron en el camino de la creación literaria.
Recodó que Gabo tuvo a México como su segundo hogar, arribó a nuestro país en 1961 y su primer acercamiento con las letras nacionales fue con “Pedro Páramo”, pieza de Juan Rulfo que memorizó el mismo día que la leyó.
En su participación, el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos indicó que hablaba en representación de todo el pueblo colombiano, entre murales de grandes artistas mexicanos para honrar la memoria de García Márquez en el Palacio de Bellas Artes.
Gabo era ante todo una persona de afectos”, dijo el presidente de Colombia.
Recordó que al recibir el Nobel de Literatura en diciembre de 1982 durante su discurso, el autor apuntó que “nunca es tarde para creer en la utopía”, para conseguir la felicidad.
El presidente colombiano señaló a Macondo, como el lugar para las utopías, para la felicidad, amistad, amor, entre otras virtudes.
Por su parte, el titular del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), Rafael Tovar y de Teresa inició su participación al señalar que Gabo consideró a los discursos como “algo terrorífico”.
El funcionario señaló que la felicidad fue la fiel compañera de Gabriel García Márquez, quien también tenía un gusto particular por la música, tanto popular como de cámara.
La literatura de América Latina se volvió universal gracias una generación encabezada por Gabo, quien recurrió a su aldea, Macondo, para reinventar al hombre.
Tovar y de Teresa calificó como un “digno marco cósmico para un hombre que habló de la realidad mágica”, la muerte de García Márquez que ocurrió en una semana con un eclipse lunar, una fuerte granizada y un temblor ‘de miedo’.
Las cenizas de García Márquez llegaron al Palacio de Bellas Artes alrededor de las 15:50 horas, por lo que se colocó la urna en el vestíbulo y comenzaron a montarse guardias de honor.
Al presidente de México lo acompañan, José González Morfín, presidente de la Mesa Directiva en la Cámara de Diputados; Raúl Cervantes Andrade, presidente del Senado; Miguel Ángel Osorio Chong, secretario de Gobierno; José Antonio Meade, secretario de Relaciones Exteriores; y José Gabriel Ortiz, embajador de Colombia en México.
En el recinto del Centro Histórico se dieron cita cientos de personas quienes con rosas y mariposas amarillas, además de carteles, se despidieron el autor de «El Coronel no tiene quien le escriba».
http://www.excelsior.com.mx/expresiones/2014/04/21/955110
La vida no es la que uno vivió, sino la que uno recuerda y cómo la recuerda para contarla.
Gabriel García Márquez
Gabriel García Márquez es el más grande novelista de América Latina de todos los tiempos. Si quisiéramos personificar a Latinoamérica con un símbolo de emoción, generosidad y grandeza, “Gabo” sería una figura ideal. Hoy, unidos, Colombia y México, le rendimos un solemne Homenaje en el Palacio de Bellas Artes.
Para orgullo de México, nuestro país fue el segundo hogar de García Márquez. Entre nosotros vivió por 5 décadas y aquí encontró el espacio y la oportunidad para vivir su vocación y consagrarse en la literatura. Para alegría y honra de nosotros los mexicanos, nuestro homenajeado escribió en la Ciudad de México, la obra que le otorgó reconocimiento mundial: “Cien años de soledad”.
Después de ser galardonado con el Nobel, escribió sobre México: “Aquí he escrito mis libros, aquí he criado a mis hijos, aquí he sembrado mis árboles”. Por ello, los mexicanos lo quisimos y lo habremos de querer siempre. Su recuerdo y su obra; su inspiración y ejemplo; estarán siempre con sus amigos y con millones de personas más, alrededor del mundo.
García Márquez vive entre nosotros, en las generaciones de hoy y en las que habrán de sucedernos. Ha partido un hombre verdaderamente grande, pero se queda con nosotros su obra. ESCRITO por Enrique Peña Nieto, Presidente de los Estados Unidos Mexicanos
++Fotogalería – Homenaje Nacional a Gabriel García Márquez
http://www.presidencia.gob.mx/multimedia/homenaje-nacional-a-gabriel-garcia-marquez/
++Gabriel García Márquez (1927 – 2014). Fuente: CONACULTA
Nació en Aracataca, Colombia, el 6 de marzo de 1927; murió en la ciudad de México, el 17 de abril de 2014. Estableció residencia en México, de manera definitiva, desde 1975. Narrador, periodista y guionista cinematográfico.
Nace y pasa sus primeros años en una zona caribeña del norte de Colombia, que le marca especialmente por su contraste con Bogotá y otras zonas del país en las que vive más tarde. En 1947 empieza a estudiar Derecho en la Universidad de Bogotá, carrera que abandona para dedicarse al periodismo.
Fue periodista de los diarios El Espectador, El Nacional, El Universal y El Heraldo, en Colombia; corresponsal en Ginebra de El Espectador y, en Colombia, de Prensa Latina; publicista; promotor cultural; director de las revistas Sucesos para Todos y La Familia; fundador del grupo de escritores Grupo de Barranquilla, de cuya mano conoce la obra de los autores que más adelante le influenciarán: Faulkner, Virginia Woolf, Hemingway y Kafka, entre otros, y de la revista, en colaboración con Felipe López Caballero, Alternativa, en Colombia; director de la Escuela de Cine de San Antonio de los Baños, en Cuba.
Su primera obra, La Hojarasca, se publica en 1955. En esa misma fecha viaja a Europa por primera vez y se queda allí cuatro años, viviendo en Ginebra, Roma y París. Durante su estancia en Francia, donde atraviesa dificultades económicas, escribe El coronel no tiene quien le escriba y La mala hora.
Regresa a América en 1958 y se instala temporalmente en Venezuela, donde compagina una intensa actividad periodística con la escritura de los relatos de Los funerales de la Mamá Grande.
Tras pasar unos meses en Cuba, donde acaba de triunfar la revolución, y vivir un tiempo en Nueva York como corresponsal, decide establecerse en México. Allí trabaja en publicidad y escribe su primer guión para el cine, El gallo de oro, en colaboración con Carlos Fuentes.
Unos años después, en 1967, publica la que pronto se convierte en su obra más conocida, y a cuya escritura dedica más de un año de intenso trabajo: Cien años de soledad. El éxito es inmediato, agotándose la primera edición en apenas unos días, y para alejarse de la fama decide ir a Barcelona, donde vive de 1968 a 1974. Allí escribe El otoño del patriarca y cuentos como Isabel viendo llover en Macondo o Relato de un náufrago.
En los años sucesivos alterna su residencia entre México, Cartagena de Indias, La Habana y París. En 1982 recibe el Premio Nobel de Literatura y más adelante escribe El amor en los tiempos del cólera, El general en su laberinto y Doce cuentos peregrinos. En ese tiempo participa también en la fundación de la Escuela de Cine de San Antonio de los Baños (Cuba), donde dirigió anualmente un taller de guión.
Tras obras como Del amor y otros demonios y Noticia de un secuestro publica en 2002 Vivir para contarla, donde narra aspectos biográficos de su infancia y juventud. Sus últimas obras publicadas son Memoria de mis putas tristes y Yo no vengo a decir un discurso.
Colaborador de Cromos, El Heraldo, El espectador (Colombia), El Universal, México en la Cultura, Momento, Proceso y Revista Mexicana de Literatura, entre otros. Su obra se ha traducido a casi todos los idiomas. http://www.presidencia.gob.mx/gabriel-garcia-marquez-1927-2014/