El oxímoron socialista

A mi añorado amigo Pepe Perona le encantaba la palabra oxímoron. Creo que era para él un término fetiche, algo así como “austrohúngaro” para el gran Berlanga. En el caso de Pepe, el oxímoron era la más perfecta definición de la estupidez que veía extenderse como plaga irremediable en la vida española. Hay un oxímoron creativo, claro, como vieja arma retórica, pero en nuestro hispánico caso la gente caía en cada vez más frecuentes oxímoron porque no sabía lo que decía. Uno de sus oxímoron favoritos era “pensamiento universitario”, que conocía bien como catedrático que fue, similar al conocido como paradigma de lo imposible: “el pensamiento navarro”, y no me lo tomen a mal, que es broma antigua y mi apellido es navarro. La definición que de oxímoron nos da la RAE es la siguiente: “Combinación en una misma estructura sintáctica de dos palabras o expresiones de significado opuesto, que originan un nuevo sentido; p. ej., un silencio atronador.” A mí, sin embargo, me parece mucho más aclaradora del oxímoron, y de la demagogia y el autoengaño para engañar a otros, la expresión “socialismo asimétrico”. Lo ha dicho Rubalcaba a propósito de las relaciones entre el PSOE y el llamado PSC: “Es una cuestión de simetría”. En efecto. Pero durante treinta años el PSOE consintió y alimentó la realidad asimétrica de una España en la que unos tienen más derechos que otros. Para ser precisos, una situación en la que vascos y catalanes actúan como potencias coloniales con privilegios de metrópolis sobre los demás españoles. Hasta en el fútbol. Exactamente como el PSC con el PSOE, en el que interviene sin dejarse intervenir, al que chantajea con sus votos usando los votos prestados por el PSOE de los inmigrantes. Lo del PP, colaborador en la causa desde que fulminó a los Vidal-Quadras y las María San Gil, es otra cosa, cobardía simple, acomodamiento, fatiguilla. Pero que el socialismo, que dice defender la igualdad, haya sostenido esa desigualdad asimétrica en su propio seno, sometiendo España al catalanismo por la vía zapatera, como correlato de su propia estructura interna, no es sólo un oxímoron, sino la idiotez en estado puro. En estado socialista asimétrico. España. El oxímoron.

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA

Lo más leído