Corre por ahí un emilio aventando los peligros electromagnéticos que nos acechan en cuanto las Eléctricas instalen masivamente sus nuevos contadores digitales. Es posible que acabemos todos como el Travolta de Phenomenon, flipando en colores con un hermoso tumor en el occipucio, que es cosa que de crío siempre confundía con el prepucio. Una confusión propia de mi torpe género, que diría una puritana neomeoderna para evitar la palabra prohibida: sexo, el sexo, mi sexo, ¡uuuhhhh!.
El caso es que lo que a mí sí me preocupa de lo que se relata en ese emilio es el control absoluto de mi vida, de mis hábitos y actividades, a través del consumo eléctrico, que van a tener a su disposición tanto los poderes del Estado, como cualquiera, desde hacker a delincuentes, que consigan acceso a esa información. El futuro se presenta cada día más libre y maravilloso. Ya no tendrán ni que vigilarnos, ni intervenir los teléfonos, ni espiar los emilios que mandamos o recibimos: les bastará con acceder a nuestro contador digital. El recibo de la luz será nuestro principal delator. Por supuesto, he preguntado si podemos hacer algo. Nada. Es una disposición del anterior Gobierno socialista ante la que no podemos rechistar. Una muesca más de la herencia inacabable de Zapatero (ver foto)y el PSOE. Eso que ya amenaza con volver gracias a la astucia del PP.
Nota: Estos nuevos contadores cortarán automáticamente el suministro en el momento en que superemos, por cualquier razón (un día muy frío o muy cálido, una lavadora…), la potencia contratada, lo que terminará por obligarnos a contratar más potencia y pagar mínimos superiores. En suma, el ‘rojo’ Zapatero y su PSOE, que sigue siendo el mismo, haciéndoles grandes negocios a las eléctricas, vía molinillos o vía contadores. Menos mal que lo que viene a sustituir al PSOE es el comunismo: ya no consumiremos energía, estaremos cultivando arroz en Camboya…