Signos aviesos

Ya hay señales del cambalache que se prepara. Aunque parezca mentira, una vez más, otra, Madrit ha empezado a comprar catalanes. Sus Dignidades Nacionalistas acabarán abjurando con la boca pequeña y llenando sus arcas con los favores de Madrit (el Estado medroso, la Corona, la Banca, el Capital, bien sûr, no los madrileños), y, sobre todo, garantizándose treinta años más de impunidad y palaus, de carmelos hundibles y 3 (que era 4) por ciento.

Durán seguirá en el Palace y su “una burguesía” (Gil de Biedma) nos seguirá vendiendo hasta la saliva, quedándose con el IVA y succionando los fondos autonómicos para pagarles las púas y las pensiones. Es ese juego mil veces visto desde que la Restauración declaró obligatorio el consumo de los textiles catalanes, Franco los aprovisionó de mano de obra barata del sur para hacerse más ricos aún, y la democracia les entregó la enseñanza para que se levantaran contra ella. Una de las señales es, precisamente, la enmienda final al asunto de la inmersión lingüística dado por la Ley Wert: al autorizarla con matices, la consagra, ya es ley del Estado. Y otra señal es la cesión del impuesto de patrimonio: lo que para la Región de Murcia, por ejemplo, serán veinticinco millones, para Cataluña, cinco veces más de población, serán trescientos millones, doce veces más. No hay nada más reaccionario que la disgregación fiscal.

Pero eso, que los ricos se queden con lo suyo, es lo que la izquierda española, la izquierda de mármol (PSC, PSOE, IU, ICV, EU, etc), defiende como progresista, y la derecha acata y concede silbando pero con disciplina prusiana. Harán unas elecciones paripé y a seguir viviendo de la golfería y el nacionalismo. Una redundancia. La táctica de la zanahoria y el palo que Rajoy está aplicando a los separatistas está muy bien. Lo único que pasa es que la zanahoria siempre se la comen ellos.

(Nota: No tengo ningún facebook de esos, no puedo borrar nada ni incluir nada ni sé cómo se hace. No sé quién lo habrá hecho. No sé lo que es un plugin ni mucho menos un href ni ná de ná. Lo siento. Los comentarios deben tener vida propia, tipo ‘cuarto milenio’. Será por eso por lo que se habla de la ‘nube’. Habrá que ir allí a ver. En fin, veré de arreglarlo. Disculpas.

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