UN CONSEJO A MÉXICO: ¡BÚSQUENSE OTRO NOMBRE, PENDEJOS!
Canto a la verdad sobre México-Nueva España
México no es aquel México ni tampoco Nueva España
: Panegírico con algunas cautelas y tarea vigente por realizar
(Para consulta nocturna de doña Claudia Shinbaum, cuyo conocimiento de la realidad no se acerca a los dos pilares que sustentan a su país, por lo menos)
México no es aquel México
ni tampoco Nueva España
pues su caída fue hazaña
de los pueblos cuyo léxico
revela no eran mexicas.
Si no, cómo nos explicas
que 500 españoles
derribaran a los soles
que a sus dioses sacrifican
a quienes piedad suplican.
Yo canto a los tlaxcaltecas
que hartos que el poder mexica
sacrificios les aplica
y les saque las mantecas,
se unen a los totonacas
y también a texcocanos
para ir contra mexicanos
ahítos de cruentas sacas.
Deje ya de dar matracas
quien sea el actual mexica.
Todos los originarios
se aliaron con españoles
y juntaron sus crisoles
por sentirlos necesarios
para ir como sus contrarios
de antropófagos mexicas
defendiendo carnes ricas
y vísceras comestibles
entre tormentos terribles
a ellos, sus chicos y chicas.
No querían ser mexicas
ni tampoco mexicanos
ni morir s sucias manos
como carne que masticas
corazones que salpicas
a los dioses inventados
que han de ser alimentados
por sacrificios humanos.
Eso fue ser mexicanos:
¡Lo de aquí que sacrificas!
Nueva España por lo menos,
llegaba hasta Alaska helada,
y por el agua salada
llegaban aún sus senos
a las Islas Filipinas
por las corrientes marinas
y a toda Norteamérica
hasta Florida genérica
y las islas del Caribe
¡Eso poderío exhibe!
No llegáis a Nueva España
exploradora de gloria
que llenará la memoria
que a su nombre le acompaña.
Fue excesiva tanta hazaña
para vosotros de hoy.
Mas menos crédito doy
a que seáis los mexicas
en pos de las carnes ricas
de la originaria entraña.
¡Dejaos, pues, de patrañas
perdedores “mexicanos”
ayer por pueblos ancianos
luego por las alimañas
que son norteamericanos.
Os quitan Nuevas Españas
ante vuestra inanidad,
¡Qué gran inutilidad
la tierra que os han dejado!
¡Ni nación ni buen Estado!
Otra herencia, pues, os dejo
que os busquéis un nombre nuevo
pues mexicas ya os lo pruebo
que es un nombre muy añejo:
y os deja como un pendejo.
Ni tampoco novohispanos:
¡Os viene grande ese léxico!
Rebautizad vuestro México
con algo más coherente,
más actual y más decente.
Nunca sabréis que sois quiénes,
sin nuevo nombre encontrar
en que os podáis agrupar.
No os comáis; tampoco os cenes.
Fijaos que Nueva España
sí que amplió vuestras fronteras
y os convirtió en la más rica
tierra que nunca un mexica
soñó ni entre sus quimeras.
¡No sois una tierra tamaña!
Poneos a averiguar
quiénes que sois en verdad.
Desde nombrada Ciudad
que España fue a titular.
Y luego que sepáis quiénes
yo aseguro muchos bienes
en español vais a hallar.
¡Comiencen a explorar
cual sea la identidad
que os propongan vuestras sienes!
JPM