Romance de Felón II o de Florinda la Cava o la Ceuta

ROMANCE DEL FELÓN SEGUNDO Y DE FLORINDA LA CAVA O LA CEUTA, que aún el Felón no ha decidido en qué quiere convertirla (y puede que ni siquiera sepa la enorme diferencia que separa los dos conceptos).

 

 

Don Julián, conde de Ceuta

una hija joven tenía,

que unos le llaman la Cava

y otros Ceuta le decían.

 

Sus cabellos eran de oro,

su cara de plata fina,

arenas hay en sus carnes

y muy altas sus colinas.

 

Ay mi Cava y la mi Ceuta,

que don Julián defendía.

Ay mi bien más preciado

el que yo más lo quería.

 

80.000 me han entrado,

¿qué si no invasión sería,

si 80.000 lo que quieren

es penetrar en mi hija?

 

Invasión, mal invadida

a Ceuta que la tenía,

el rey godo que este año

por nombre no lo tenía

 

el Don Rodrigo de ayer

que a los godos dirigía,

sino que era el de Don Pedro

el rex que les reinaría

 

con mano dura a los suyos

y muy blanda a extranjería,

a los contrarios a España

bien blando que se ponía.

 

-Don Pedro, Don Pedro rey,

vienen por Ceuta y Melilla,

vente pronto para aquí,

para salvar Ceuta mi hija.

 

-¡Ay, mi conde don Julián,

en la sauna me cogía,

que me lo pasaba teta

en palacio Monarquía

 

de la real casa jordana,

dinastía jachemita,

aquí me pegaba el lote

con mi esposa Rosalía.

 

-¿Como que esa la tu rosa

se ha de llamar Rosalía?

-Bueno es un gran Rosalío

que en La Mareta se lía…

 

-Pero ¿me hablas de un lío,

o que estás con Rosalía?

-No porque me he confundido

de tanta gente que había,

 

en el palacio he metido,

a mucha, enorme familia,

y los guardias que nos guarden

pues la gente, ¡ay!, ¡me chillan!

 

y unas cosas muy, muy fuertes

¡a todas horas me gritan!

No diré cuáles las cosas,

que esta es dulce poesía…

 

Y si dijere las cosas,

que a todas horas me indican,

se rompería esta hermosa

atmósfera tan, tan lírica.

 

Estas cosas tan, tan malas

¡ni Koldo me las decía,

ni Ávalos mi más querido

canallón de toda vida!

 

-Deja ahora a esa gente

que ya Mañueco sacó rima,

y céntrate ahora en Ceuta

la mía filla Florinda.

 

-¿Florinda la Cava, dices,

o es otra bella Florinda?

-¿Cómo que bella, qué dices

Don Pedro del alma mía?

 

¿pero qué me estás diciendo,

Florinda es la Ceuta, mi hija?

-Ni sé donde está esa Ceuta,

y si supier, vendería

 

con Cataluña, Vasconia,

y sobre todo a Castilla,

qué asco le tengo a esa tierra

la Vieja y Nueva Castilla

 

que he de mantener dispersa

pues si en una juntarían,

o si aun en dos las regiones

Catavasc no brillarían,

 

así que yo las mantengo

distantes, con felonía

y más felonía y así

Catavasc me pagaría.

 

-¿Qué dices felón el Rex

Pedro, ¿aquesa villanía,

te ufanas de perpetrar

contra humillada Castilla?,

 

¿Qué no harás contra Ceuta,

si es tanta tu felonía?

No sé yo desde más hoy

a quién yo obedecería?

 

FIN DE LA PRIMERA PARTE DEL ROMANCE DEL FELÓN SEGUNDO, A LA ESPERA DE LA FICHA QUE MUEVA DON PEDRO EL FELÓN SEGUNDO, QUE SERÁ REFLEJADO EXACTAMENTE EN ESTE ROMANCE, que le perseguirá de por vida y tras su muerte….

 

Esto es democracia poética… Don Pedro… ¡Tú decides por dónde siguen las rimas de tu vida.

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Juan Pablo Mañueco

Nacido en Madrid en 1954. Licenciado en Filosofía y Letras, sección de Literatura Hispánica, por la Universidad Complutense de Madrid

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