Parece como si hubiese una espesa bruma de mañana donde apenas se ve a dos palmos. Ocurren muchas cosas que los medios silencian, como si no pudiesen atravesar la trama de niebla condensada y sin que se sepa bien por qué lo ocultan. Tan solo hay que tener valor, traspasar la bruma con una espada de hielo y abrir la mente para comprender las injusticias que están pasando a tu alrededor y difundirlas. Esto es el periodismo libre.
Curiosamente nos citan sin parar en la prensa digital, en Alerta Digital, PRnoticias, El Confidencial Digital, El Plural, El Semanal Digital y, por supuesto, en Periodista Digital. También hay que agradecer las palabras de apoyo de Manuel Campo Vidal, presidente de la Academia de la Televisión, en su discurso de los Premios Talento, así como los vídeos de Alfonso Arteseros, los tweets de Josep Pedrerol y los artículos de Enrique de Diego.
Pero en los grandes medios de masas no han dicho ni pío. Parece que para La 1, Antena 3, Cuatro, Tele 5 o para las cadenas autonómicas no existimos. Ni siquiera el siempre “cañero” Wyoming, a quien se le ha machacado hasta la saciedad, o Berto “el rapero” han comentado nada en La Sexta, quizás ya no es lo que era.
En la prensa de papel pasa lo mismo con El País, El Mundo, ABC o La Razón. Tan solo La Vanguardia ha insertado la noticia de que la gran mayoría de los trabajadores están en huelga durante 10 días, que llevan más de medio año de sueldos impagados o que los empleados están desesperados porque no se pueden marchar pero tampoco les pagan por ir a trabajar.
Y en la radio tres cuartas partes de lo mismo, silenciando lo que ya es un secreto a voces: que más de un centenar de profesionales de la televisión ya no aguanta más y que esto va a estallar. La situación es límite y creo que puede ocurrir cualquier cosa. Hay familias que no tienen ni para comer, y que van a trabajar tan solo con la esperanza de poder cobrar algún día lo que les deben por su incesante trabajo. Incluso no dejan entrar a las instalaciones al Comité de Empresa para poder comprobar que todo está ajustado a la ley, ninguneándoles sin motivo.
Y el Gobierno de España también calla.
La verdad es que no entiendo esta desinformación. ¿Será por intereses velados?, ¿por miedo a poderes fácticos que están detrás de todo esto?, ¿por la influencia de una secta religiosa?, ¿por lamer los pies de algún político significativo?, ¿o, simplemente, porque perro no come carne de perro?
En todo caso, gracias a los que difundís la verdad y espero que los grandes medios de masas y el Gobierno se quiten de una vez la venda de los ojos. El que no lo haga es que tiene algo que ocultar.