En un acto multitudinario se ha celebrado la XI Edición de los Premios Platino en la sede de la Presidencia de la Comunidad de Madrid, en la imponente Antigua Casa de Correos.

La valorada estatuilla por todos los directores, actores, productores y técnicos del cine y del audiovisual iberoamericano brillaba en el lateral del escenario, a donde se iban subiendo las autoridades.

El secreto mejor guardado de dónde se iban a celebrar los Premios Platino este año lo destapó el incombustible Enrique Cerezo, presidente de EGEDA, que nombró la paradisíaca Riviera Maya, en México, como sede elegida para celebrar tan exitoso acontecimiento. Curiosamente quiso marcharse de la plataforma sin recibir su merecida estatuilla, supongo que por despiste.

Seguidamente ascendieron a la palestra los representantes de la nueva ubicación de los Premios: Quirino Ordaz, embajador de México en España; Bernardo Cueto, secretario de Turismo de Quintana Roo, México; y Luis Carlos Velázquez, director corporativo de Mercadotecnia del grupo Xcaret. Los tres, algo nerviosos, introdujeron las ventajas y las maravillas de la Riviera Maya, un lugar precioso y apasionante, donde entregarán las estatuillas en la privilegiada Playa del Carmen.

El siguiente en subir fue el famoso actor Maxi Iglesias, que destacó el talento que ofrece el cine iberoamericano en todas sus facetas.

Posteriormente subió al estrado un simpático José Luis Martínez-Almeida, alcalde de Madrid, que habló de la importancia del cine y de la cultura iberoamericana. Almeida señaló que está esperando que se haga una serie, o al menos un cortometraje, sobre sus conocidas habilidades deportivas (es broma).

Por último llegó al micrófono la vigorosa Isbel Ayuso, toda vestida de negro que casi se empastaba con el fondo del escenario, agradeciendo a los mexicanos su apoyo y valorando el mestizaje y la historia común de Iberoamérica. Sin cortarse un pelo avisó a sus huéspedes que ella se va a presentar sin duda en la Riviera Maya para disfrutar del mejor cine iberoamericano y de su exhuberante naturaleza.

Para terminar el acto, y después de la típica foto con todos los participantes, hubo un excelente cóctel que disfrutamos tanto los representantes del cine y del audiovisual iberoamericanos como los periodistas acreditados.

Si me invitan a la XI Edición de los Premios Platino en el Teatro Gran Tlachco en la Riviera Maya, en abril de 2024, haré como Ayuso, allí que me presento con mi traje de baño y la toalla de Portugal para escribir mis crónicas sobre tan magno acontecimiento. ¡Espero que haya suerte!