Como estudiante de Periodismo y que aspiro a formar parte, en un futuro próximo, de esta profesión, me pregunto: ¿Qué periodismo me espera el día de mañana? Considero un hecho que será un periodismo muy diferente de todos los hasta ahora desarrollados a lo largo de la Historia. Si en su momento, innovaciones como la máquina de vapor, la imprenta, el telégrafo o el teléfono supusieron profundos y ventajosos cambios a la hora de transmitir conocimientos, informaciones y opiniones a la sociedad, ahora, en el momento actual, con las ilimitadas posibilidades que ofrece la Red, estamos hablando de un antes y un después, de una auténtica revolución de la que ya no hay posibilidad de retorno.
Es una realidad incontestable que Internet, aplicado al periodismo, permite a éste una serie de servicios hasta ahora impensables. Reúne las características de los medios convencionales (prensa, radio y televisión), como son la palabra, el sonido y la imagen, permitiendo conciliarlos en un conjunto. Se podría decir que esto lo hace ya la televisión, de ahí que actualmente sea, con mucha diferencia sobre el resto, el medio más consumido por la sociedad. Pero la diferencia radica en que Internet permite un plus añadido, como es el de la interactividad, pudiendo el usuario tener una posición activa frente a la información y no meramente receptora, como hasta ahora. Cada vez son más los medios digitales que prestan servicios de interactividad (como este mismo medio en que expongo mis ideas), pudiendo el usuario comentar una información, modificarla e incluso componer y publicar una propia.
Así, las posibilidades que ofrece Internet al periodista y al usuario, son prácticamente inacabables, y aún más lo serán en el futuro, ya que los avances tecnológicos parecen no tener fin. Pero llegados a este punto, hay que hacer crítica y enumerar las imperfecciones de este sistema, que las tiene.
En primer lugar considero que no se dice toda la verdad cuando se afirma que vivimos en un mundo globalizado en el que la información llega a todos los rincones del mundo. Hoy hay multitud de espacios cuyo acceso a Internet es prácticamente nulo. Bien sabidos son los ejemplos de muchos países de África, Asia o Hispanoamérica, pero no hace falta irnos tan lejos. Aquí mismo, en España, hay millones de personas que no disponen del servicio de la Red, ya sea por motivos económicos (un ordenador y una conexión a Internet cuestan un dinero que no todo el mundo se puede permitir), geográficos (la realidad es que en los medios rurales hay muchos menos internautas que en los urbanos), de edad (asímismo, y salvo excepciones, las personas mayores desconocen lo informático mucho más que los jóvenes), físicos (a muchos se les cansa más la vista frente a la pantalla de un ordenador) o simplemente por preferencias particulares, ya que no a todo el mundo le gusta ponerse delante de un ordenador y buscar información. Hay muchísima gente que, a día de hoy, prefiere leer el periódico mientras se toma un café en la cocina o está recostado en el sofá del comedor.
Por todo ello, y puesto que considero que aún quedan muchísimos años para que la inmensa mayoría de la población mundial tenga acceso a la Red, no creo que los periodistas debamos concentrar toda nuestra actividad en la información a través de Internet, dejando progresivamente de lado los medios convencionales, a pesar de que muchos vaticinan su próxima desaparición, absorbidos por la Red. Puesto que nuestro deber será el de informar, en la medida de lo posible, dirigiéndonos a todo el mundo, debemos tener en cuenta la diversidad de la sociedad.
Por eso creo que Internet debe complementarse con los medios convencionales, y no suplantar a éstos. Deben aprovecharse las ventajas que supone la Red, que son, qué duda cabe, enormes, pero sin caer en el error de creer que todo lo que aparezca en ella será visto por todo el mundo. Al contrario, la realidad actual es que hay millones de personas, que por distintas razones, no se informan a través de Internet. Vivimos en un mundo que camina hacia la globalización, pero éste es un proceso aún activo y no cerrado.
